La noche en la que la ultraderecha negocia su entrada en el Gobierno de Francia, supone para tres personas la culminación de 25 años de violencia, secretos y manipulación.Como presidenta del Bloque Patriótico, Agnès, hija del líder histórico de la extrema derecha, dirige las negociaciones. Su marido, Antoine, un esnob rojipardo y principal intelectual del Bloque, espera el resultado en su lujoso apartamento de París. Stanko, el jefe del servicio de orden y de la rama paramilitar de la organización, se esconde en el hotel más inmundo de la ciudad. Lo buscan los suyos para asesinarlo. Antoine podría ser secretario de Estado mañana; Stanko, mañana estará muerto. Durante un cuarto de siglo, los dos han sido como hermanos. Han estado involucrados en todas las acciones, legales o no, que los ha llevado al Gobierno. Han buscado la confrontación violenta y machacado a sus enemigos. El asesinato de Stanko es el precio a pagar por el Bloque para desligarse de un pasado violento y acceder al poder como una fuerza respetable. Con esta premonitoria novela sobre el ascenso de la ultraderecha en Francia, Jérôme Leroy cosechó un gran éxito editorial y alertó sobre el momento político que se repite en la mayoría de Europa.
Ninguna frontera es una simple línea, una barrera. En el caso del Mediterráneo, que une y separa Europa, África y Asia, esto es aún más cierto. La zona fronteriza es una masa de agua con una tremenda carga de historias de sometimiento, de trabajo forzado, de violencia, pero también de resistencia, de fuga, de emancipación. Mediterráneo negro es el enfoque compartido por las activistas y académicas que contribuyen a este volumen desde distintas disciplinas: geografía, teoría política, sociología y estudios culturales. El desafío al que nos invitan consiste en repensar el área mediterránea como un espacio de producción racializada de fronteras, cuerpos y ciudadanía inserto en los circuitos globales de acumulación capitalista. El marco Mediterráneo negro es cualquier cosa menos una frivolidad académica. Al contrario, es un esfuerzo coral, coordinado y políticamente orientado, que viene a intervenir en un campo de batalla bastante concurrido. En la actualidad compiten por el relato y la historia de las fronteras de Europa varias propuestas con agendas distintas. Mediterráneo negro se opone frontalmente tanto a los populismos racistas de derechas como a las llamadas más amables al cierre de fronteras por parte de la socialdemocracia nativista y cierto chovinismo del bienestar. Su apuesta es radical: ir más allá del paradigma de la acogida y no conformarse con menos que la abolición, tanto de las fronteras como de todas las instituciones al servicio del capitalismo racial y sus dinámicas de exclusión e inclusión diferenciada, que mantienen bajo control los costes salariales y el conflicto social. En suma, este libro impugna los términos del debate sobre las migraciones en plena crisis de las clases medias europeas. La tarea, de la que está casi todo por hacer, consiste en encontrar conexiones entre el empobrecimiento acelerado de quienes ya viven en el continente y la situación desesperada de quienes acaban de llegar. La creación de alianzas, comunidades de lucha, deseo y apoyo mutuo es la oportunidad a la que apuntan estas páginas.
¿En qué y cómo se concreta una economía anticapitalista? ésta es una de las preguntas a las que busca contestar esta investigación. Basándose en un profundo trabajo de campo, fruto del acompañamiento de la autora a diferentes proyectos productivos actualmente funcionando en Rojava (Kurdistan sirio), el libro se centra en la organización de la economía social, en las cooperativas y la economía de las mujeres, para analizar la capacidad transformadora de la experiencia de Rojava enfatizando no tanto en los resultados como en los procedimientos y en el cambio de paradigma y de subjetividades que ello genera.El libro arranca con el despliegue de un marco teórico en el que se discute el contenido y la forma de entender palabras como "izquierda", "revolución", "nación", "Estado" o "lucha de clases" a lo largo del tiempo y según determinados contextos históricos. Contrapone la perspectiva socialista tradicional y su idea del partido proletario con otras corrientes de pensamiento entre la que destacan la experiencia zapatista y los aportes de teóricos del movimiento kurdo. Posteriormente la autora describe el contexto histórico, político y geoestratégico del Kurdistan para pasar a estudiar la organización productiva y social desde las comunas, abordando también sus límites y carencias.
Signos culturales de lo queer y de la discapacidad surge de las tradiciones de los estudios culturales que cuestionan el orden de las cosas, analizando cómo y por qué se construye y naturaliza este orden; de qué manera se encuentra inserto en las complejas relaciones económicas, sociales y culturales; y cómo podría cambiarse.Pasando por la teoría feminista, estudios culturales afroamericanos y latinoamericanos, estudios de composición, cine y televisión, así como por las teorías de la globalización y la contraglobalización, Robert McRuer articula las preocupaciones centrales de la teoría crip y considera cómo una perspectiva tan crítica podría afectar a la cultura e indagación histórica en las Humanidades.El autor recorre la historia de Sharon Kowalski, el arte de la actuación de Bob Flanagan, y las revistas de Gary Fisher, así como las críticas al capacitismo y a la discapacidad domesticada comercializados por la Marcha del Milenio o Queer Eye, para examinar cómo se componen las identidades dominantes y marginales corporales y sexuales
Kapitalismoak euskal langile andreak azpiratu eta desjabetze prozesua areagotu zituen: etxea, lurra eta ekoizpen bitartekoak ostu zizkien eta sexuaren araberako lan banaketa eta jabetza-botere pribatuaren antolaketa ezarri; gorputzaren, sexualitatearen edota ugalketaren gaineko kontrola kendu zizkien, eta izaera bera ukatu zien, euskal edota langile izaera, baita sexu-identitatea ere. Azken hiru mendeetan, euskal langile andreek erantzun irmoa eman zioten azpiratze/desjabetze prozesuari: matxinadetan, laborarien erreboltetan, grebetan, sufragioaren aldeko aldarrikapenetan, gerra edota herri borroka ugaritan hartu zuten parte, jende multzoan edota andre taldeetan antolatuta.
El autor, doctor en sociología, afirma en la introducción de este libro que esto es "un estudio sobre la violencia". Porque violencia, estructural, cotidiana y muchas veces invisible, es como realmente debemos llamar a los procesos especulativos que viven muchos de nuestros barrios.En la mayoría de grandes (y no tan grandes) ciudades de nuestro entorno se viene produciendo en las últimas décadas eso que se ha denominado "procesos de gentrificación", es decir, la expulsión de la población tradicional de barrios populares con la excusa de "rehabilitar" unos barrios supuestamente deprimidos. El desembarco de franquicias, hoteles de lujo y tiendas para pijos y modernos "alternativos" son el paso previo a la progresiva expulsión de la vecindad y el comercio de toda la vida. Estos barrios suelen ser céntricos y se han convertido en un goloso objetivo para instituciones, constructoras y empresas de turismo. El Raval de Barcelona (en donde está incluido su famoso Barrio Chino que da título al libro) es uno de esos barrios que todavía hoy lucha contra la gentrificación, contra un violento proceso especulativo.
Sinopsis:El Barrio del Raval, cuyo sur geográfico ha sido el histórico Barrio Chino de Barcelona, es desde hace más de un siglo el símbolo y la representación de los pánicos sociales y morales de la burguesía barcelonesa. La concentración de población obrera, la pobreza estructural y la actividad del trabajo sexual, por un lado; y, por otro, su configuración como espacio de conductas desviadas y una cultura urbana al margen de los cánones morales lo han hecho objeto de una estigmatización y una condena permanentes. Lugar de pobres, putas, anarquistas y mariconas, y también de revueltas y conflicto social, este barrio es el territorio de la guerra urbanística más antigua y duradera de las oligarquías barcelonesas.
Matar al Chino muestra que todos los poderes políticos que han gobernado la ciudad, tanto conservadores como progresistas, han mantenido unas políticas de control y persecución social, destinadas a hostigar unas realidades sociales descontroladas, que no se pliegan al tiralíneas de políticos y urbanistas. Los recientes intentos de colonización urbana del centro histórico, para lograr su explotación turística, han venido acompañados de los intentos de expulsión de una población molesta, que debía borrarse del mapa y el escaparate, y han tenido éxito en la destrucción de muchas vidas, pero han naufragado como proyecto ante la complejidad social del Raval.
Junto con un magnífico trabajo historiográfico, Miquel Fernández culmina el libro con una etnografía llevada a cabo en la calle d’en Robador, símbolo de la violencia institucional aplicada durante la reciente reforma urbanística. En ella puede palparse la resistencia a desaparecer de una comunidad que, en un espacio mediado por la represión, traza sus alegrías, tristezas, conflictos, dificultades y esperanzas, en definitiva, sus vidas y sus vínculos comunitarios, frente a un proyecto de ciudad que quisiera borrar su existencia.
Prólogo de Mónica Degen. Epílogo de Manuel Delgado
Los años anarquistas de Victor Serge suelen ser poco valorados. En Memorias de un revolucionario y en otros escritos de madurez, él mismo tiene cierta propensión a deformar, minimizar o, en todo caso, restar importancia a su actividad anterior a febrero de 1919, cuando llegó a Rusia. Existe, además, una peculiar convergencia entre quienes pretenden encasillarlo en alguna secta marxista-leninista y los propios anarquistas «ortodoxos» (si es que algo así puede existir), que no le perdonan su posterior adhesión al bolchevismo. Este libro rescata escritos y documentos juveniles poco conocidos que abordan distintos temas de gran actualidad en nuestros tiempos de pensamiento único, contribuyendo así a dibujar una figura compleja y contradictoria, aunque indudablemente humana.
En este magnífico libro Claudio Albertani reconstruye con pasión, lucidez y gran conocimiento de causa los años anarquistas de Victor Serge y, por extensión, las andanzas de sus compañeros por diversos países de Europa. Albertani nos pinta un fresco de aquellos años de la Belle Époque de la Anarquía y del tan rico como apasionante mundo de unos jóvenes que, cargados de energía, intentaron poner el mundo del revés.
Santini, un bigotudo escuálido de 29 años, vuelve por Navidad a Fuente Librilla, su pueblo de cabras a los pies de Sierra Espuña. Allí se celebra la fiesta de jubilación de su padre, Matías Martínez, el Ropasuelta, un malasombra autoritario con quien Santini lleva una década sin hablar. En la aldea, lo de siempre: la llorera fácil de su madre y la casa-tienda con el jamonero de El Pozo presidiendo el salón. Los mismos garrulos de guantazo rápido. Los viejos con su dominó y su Real Madrid TV y la jarana intergeneracional en El Callejón, el bar-pub-discoteca-after del lugar.
Y a todo esto, el Ropasuelta tiene un tole tole: correr con su hijo la tradicional carrera popular del 4 de enero alrededor del pueblo. Él, que el chándal se lo ha puesto solo para hacer morcillas y matar corderos. Así, entre trotes, litros de cerveza y peste a purines, nuestro protagonista tratará de descubrir qué pasa cuando uno huye de su pueblo y vuelve sin haber encontrado gran cosa.
Ropasuelta es la primera novela de Santos Martínez. Una brillante sátira que destroza los tópicos de la vida en el campo, manosea un buen puñado de masculinidades tóxicas y retrata con angustia y humor a una generación que, al borde de la treintena, solo ve suelo quemado.
Cuando tenía nueve años, a Lucy Grealy le diagnosticaron un tipo de cáncer conocido como sarcoma de Ewing. Contra todo pronóstico, logró sobrevivir, pero durante los siguientes años, y después de que le extirparan una parte de la mandíbula, tuvo que someterse a decenas de operaciones para intentar reconstruir su rostro desfigurado. Grealy aprendió entonces a vivir con las burlas o la compasión de los demás; aprendió a aceptar su imagen reflejada en el espejo; aprendió a crecer de una forma distinta a la del resto de adolescentes. Aprendió, en definitiva, a gestionar la diferencia y la indiferencia.
Estas memorias son el relato de los años de infancia en un suburbio de Nueva York, de los días de colegio, de la aparición de la enfermedad y el intento de normalizarla, de las travesuras en el hospital junto a otros niños enfermos, de la relación con padres y hermanos, de la llegada de la adolescencia y el descubrimiento de la vida.
Autobiografía de un rostro fue publicado originalmente en 1994, seis años antes de que Lucy Grealy muriera por culpa de una sobredosis de heroína. Por ser un testimonio enormemente sincero, narrado de forma brillante y sin un ápice de sentimentalismo, el libro recibió pronto el aplauso de la crítica y el público anglosajón. Grealy escribió, sin caer en el dramatismo o la autocompasión, un texto que nos interpela directamente —la búsqueda de aceptación propia y ajena, la relación con la familia y el entorno— y que parece por momentos envuelto en el ingenuo desenfado de la primera juventud.
Un pequeño tesoro de la literatura memorialista traducido ahora por primera vez a nuestro idioma.
«Deslumbrante. Con solo una posibilidad entre veinte de sobrevivir, Grealy superó el cáncer, algo casi intrascendente comparado con el horror de tener que enfrentarse a un mundo que calcula el valor de una mujer por su aspecto. Este libro, profundo y exquisitamente escrito, nos recuerda que lo que nos hace “hermosos” no es siempre lo que otras personas ven». —Seventeen
«Es un libro sobre la imagen, sobre la tiranía de la imagen de un rostro hermoso, o incluso normal, aunque atractivo. Al final, más que derrocar esa tiranía, no se le da importancia». —New York Times Book Review
«Esta desgarradora y lírica autobiografía es una sorprendente reflexión sobre los efectos distorsionadores de la obsesión de nuestra cultura por la belleza física». —Publishers Weekly
A finales de los años ochenta, Duro Felguera es un gigante industrial centenario que vertebra la cuenca del Nalón con sus miles de puestos de trabajo y mantiene estrechos vínculos con el poder político. Por su parte, sus empleados han forjado una sólida cultura asamblearia y sostienen frecuentes reivindicaciones. Raro es el mes en el que no hay huelga en La Duro.
Por ello, la pretensión de Duro Felguera de pasar de ser una empresa de «mono azul» a una de «cuello blanco», despidiendo a 232 trabajadores, choca de frente con la plantilla, que reclama una buena gestión, el mantenimiento del empleo y un plan de futuro para las cuencas.
Entre 1989 y 1999, los trabajadores responden a los sucesivos despidos con paros, marchas, conciertos, una huelga de hambre de 52 días, numerosos sabotajes y un encierro en la torre de la catedral de Oviedo de 318 días, convirtiéndolo en uno de los conflictos laborales más radicales y exitosos de las últimas décadas, en el que «los de La Duro» pelearon contra la lógica del mercado hasta lograr una solución para cada uno de los despedidos.
«Un pantano sabe más que la mayoría de la gente. Es nuestra naturaleza, pues dentro de nuestros húmedos y nebulosos confines, el agua lleva mensajes, historias e incluso rumores. El pantano conecta todas las vías acuáticas: del estanque al río, al mar y a las cisternas de vuestros váteres. Sabemos vuestros secretos, oímos vuestras discusiones, lavamos el sudor de vuestros cuerpos.» Tres mujeres dan a luz en diferentes países y en diferentes décadas. En un futuro cercano, en pleno desastre climático global, acaban conviviendo en una urbanización costera de Nueva Zelanda. A Keri, madre soltera, le cuesta sacar adelante a su pequeño Walty y a su hija mayor Wairere, una preadolescente extraña con una conexión mágica con el pantano cercano a su casa. Janet, su vecina de siempre, es una mujer mayor blanca llena de prejuicios racistas. Y entonces llega Sera a la comunidad, con su marido y su hija Aliana. Ellos son refugiados climáticos procedentes del Mediterráneo, donde ya no se puede vivir. Cuando Conor, el hijo de Janet, vuelve a casa con el pelo rapado y un tatuaje nuevo, la tensión en el vecindario crece, mientras el impasible pantano aguarda, majestuoso, el desenlace fatal. Y se prepara para contraatacar… «Las ciénagas» es una novela inmersiva, mágica y profundamente anclada a sus raíces maoríes. Un grito firme en favor de la empatía y el respeto entre seres humanos en momentos de barbarie moral universal.
Óscar Calavia se mueve con maestría entre las fuentes directas para aportar su particular visión crítica del Imperio español en America, huyendo al mismo tiempo de la imperiofilia y de la caricatura. Porque reducir el pasado a la contabilidad de hazañas y fechorías es un modo de desperdiciarlo.
Este libro es un viaje de ida y vuelta por dos universos separados por miles de kilómetros, pero interconectados por varios hilos: el carbón y la minería, el capital y su logística portuaria, la migración y el exilio. Eduardo Romero traza un puente entre Asturias y Colombia, y nos hace partícipes de una historia real -maravillosamente contada- en la que el «azar global» conecta el destino común de "los de abajo". Eduardo Romero es conocido por haber publicado diversas obras. Destacar algunas como Autobiografía de Manuel Martínez (2019), crónica de esa generación de inadaptados sociales a los que la democracia española solo les dio a elegir entre la cárcel o el manicomio; En mar abierto (2021). historia coral de un vecindario atravesado por las fronteras; así como numerosos libros dedicados a la crítica de la política migratoria, entre ellos: Quién invade a quién. Del colonialismo al II Plan África (2011) y Un deseo apasionado de trabajo más barato y servicial. Migraciones, fronteras y capitalismo (2010). También es autor del relato Naiyiria (2016), ilustrado por Amelia Celaya, y del librito en torno a la pandemia La nueva normalidad (2021).