Generación cochebomba es una novela que nos acerca a un momento crucial de la historia de Perú: a aquellos años ochenta del pasado siglo en los que Sendero Luminoso y los subtes —o el rock subterráneo, un movimiento primo hermano del punk ibérico— cruzaron sus caminos. Largas jornadas de amistad, amor, música, drogas y acciones armadas salvajes y desconcertantes se dan cita en una narración que posee muchas virtudes: una de ellas, mostrarnos, a través de los ojos de una generación completamente descreída, cómo era la vida en Lima en aquel tiempo de escasez, apagones y represión.
«Querido señor Diablo, su alteza Lucifer y todas las cruces con las que carga: Le invito cordialmente a Breathed, Ohio. Tierra de colinas y balas de heno, de pecadores y de indulgentes. Con gran fe, Autopsy Bliss.» Este es el anuncio que el fiscal Bliss puso en el periódico local a principios del verano de 1984. Unos días más tarde, el diablo en persona se presentaba en el porche de su casa. Vestía un mono de trabajo azul hecho jirones y pedía helado insistentemente. Se llamaba Sal, era negro y tenía trece años. Ese mismo día el señor Elohim, afamado techador y vegetariano extremista, fundiría todo el helado del supermercado con su soplete.Ese día se desataría la ola de calor y desgracias más insólita que jamás abrasó Breathed. «Es cosa del diablo que ahora vive con los Bliss», pensaban muchos. Pero puede que Sal solo fuera un niño escapado del horror de su familia. ¿Acaso el diablo puede enamorarse de la niña de la casa de al lado? ¿O tener un mejor amigo? De una belleza devastadora, El verano que lo derritió todo es una profunda reflexión sobre la comunidad, el paletismo y los lugares oscuros donde realmente reside el mal. Una nueva y magistral novela gótica rural de la autora de la multipremiada Betty.
Primera historia de la Revolución francesa, gran acontecimiento trascendental, que se relata desde el punto de vista del pueblo, que fue el artífice de todos los cambios, pero que apenas recogió sus frutos, traicionado en todo momento por la burguesía, nueva clase emergente. La Revolución francesa representa la destrucción del Antiguo Régimen.
Kropotkin no jugó un papel directo en los hechos, pero el ejercicio de la soberanía popular y la igualdad de la Revolución Francesa, sí tuvieron una influencia significativa en el desarrollo de las ideas anarquistas y del propio pensador libertario. Desde este punto de vista, Kropotkin analiza el papel de las fuerzas vivas y su interacción en el seno de la sociedad contemporánea desde la convocatoria de los Estados Generales y cómo la plebe y los campesinos se movilizaron con reivindicaciones propias y de manera autónoma, reclamando no solo la igualdad jurídica sino también la económica en una auténtica práctica emancipatoria que serviría de referencia para experiencias posteriores.
Desde la acumulación originaria y el cercamiento de las tierras comunales, desde la quema de brujas y el genocidio de los pueblos amerindios, hasta las políticas de ajuste estructural y el despótico gobierno de la deuda, el capitalismo se muestra tanto como un modo de producción que como un modo de destrucción. A partir de esta afirmación, Alliez y Lazzarato elaboran una contundente contrahistoria de la máquina de guerra Estado / Capital. La historia del capitalismo aparece así como con un continuo bélico. Pero no de una serie de guerras en particular (al modo de las que aparecen en los manuales de historia), ni tampoco de la guerra «como ausencia de paz», sino de una guerra civil, múltiple y constante: guerra de clases, de razas, de sexos y de subjetividades. Guerra también civilizatoria y colonial, que escinde y funda el orden interno y externo de las sociedades.
Entender de este modo la guerra como una «multiplicación de divisiones» permite captar tanto la forma concreta en que opera el Capital como los procesos de resistencia y transformación social. De ahí que los autores se detengan en la Revolución francesa, en la Revolución de Haiti y en la Revolución rusa, pero también en el arco que va de las «guerras totales» de la primera mitad del siglo xx a las «guerras fractales» de principios del xxi. La comprensión de la guerra, sostienen los autores, es un arma estratégica, porque nos permite enfrentar las batallas decisivas; batallas para las que debemos prepararnos si no queremos hundirnos en esa continua derrota.
eric ALLIEZ es filósofo y profesor en la Universidad París viii e investigador en la Universidad de Kingston (Londres). Fue discípulo de Gilles Deleuze y estrecho colaborador de Felix Guattari con quien escribió varios ensayos a cuatro manos. Ha publicado Les Temps capitaux (con prólogo de Gilles Deleuze, 1991), La signature du monde, ou Qu?est-ce que la philosophie de Deleuze et Guattari? (1993) y De l?impossibilité de la phénoménologie. Sur la philosophie française contemporaine (1995). Ha dirigido la importante obra colectiva franco-brasileña Gilles Deleuze. Une vie philosophique (1998), resultado de los Encuentros Internacionales Gilles Deleuze (Rio de Janeiro-São Paulo, 1996).
Maurizio Lazzarato, filósofo y sociólogo, reside en París desde su temprano exilio provocado por la represión del ecosistema de luchas metropolitanas de la Italia de los años setenta. Militante por aquel entonces de la constelación de la autonomía italiana, participó luego en diversos proyectos de investigación militante como las revistas Futur antérieur y Multitudes. Desde la Gran Recesión de 2008 ha reflexionado sobre la construcción subjetiva y social de la deuda y las condiciones políticas de la crisis. En castellano se puede leer ya un amplio número de sus obras como: Por una política menor (Traficantes de Sueños / Tinta Limón, 2006), La fábrica del hombre endeudado (2013), Gobernar a través de la deuda (2015), Potencias de la invención (2018) o El capital odia a todo el mundo (2019).
Escríbeme a la tierra. Las cartas de los que van a morir. La Rioja 1936 compila las cartas que 39 represaliados riojanos escribieron desde la cárcel antes de morir en 1936, y expone el resultado de la labor de investigación que, siguiendo una metodología etnográfica e historiográfica, el músico y escritor Jesús Vicente Aguirre González lleva liderando más de veinticinco años para sacar a luz las experiencias de los perseguidos en La Rioja antes, durante y después de la guerra civil española con el objetivo de recuperar y dignificar la memoria de todos los vecinos de la provincia que sufrieron la represión franquista.
El presente volumen, que por su naturaleza constituye una obra única, cuenta asimismo con un prólogo de Carlos Gil Andrés, un epílogo de Félix Caperos Elosúa y un exhaustivo archivo fotográfico.
¿Cómo era Engels antes de asociarse con Marx? ¿Conocemos al auténtico Engels? Este libro, en su mayor parte inédito en español, responde a esa pregunta. Nuestra enorme deuda literaria con uno de los grandes clásicos occidentales, queda finalmente saldada con la presente edición, que tiene como excusa exterior y ocasional el bicentenario de su nacimiento (1820-2020).
Si puede hablarse de un “auténtico” Engels hay que fijarlo entre los años 1838-1843. ¡Marx todavía no está allí! Estamos en presencia de un Engels antes de Marx, autosuficiente, multifacético, inexplorado e inédito, que brilla de manera autónoma; un autor más que fascinante y contemporáneo, exotérico y crítico, que no piensa en los futuros archivistas, que sorprende por su “rimbaudiana” precocidad. Nos deslumbra por su intuición crítico-materialista y su autoformación asombrosamente rigurosa.
En estos tres textos Mario Tronti presenta su teoría de la política del siglo XX, que en su opinión es la historia de la política de la clase obrera, la política del comunismo como horizonte de la lucha de clases y la constitución de las clases subalternas como clases dirigentes y sujeto político capaz, por primera vez en la historia, de producir un proyecto racional de liberación colectiva susceptible de arrancar a las clases dominantes el control de la reproducción social. La política del sujeto obrero ha sido durante el siglo XX la fuerza primordial para definir el proyecto político de la modernidad y la primera forma de constitución política que ha presentado un desafío estructural por parte de las clases subalternas al proyecto secular de dominación construido por las clases y elites dominantes capitalistas. La política comunista entendida como una apuesta racional de introducción del antagonismo del sujeto productivo como variable independiente de la reproducción social y de destrucción del proyecto de subordinación y explotación global de la riqueza planetaria.
Las preguntas esenciales que plantea Tronti en este libro ?cómo puede pensarse hoy la política tras la derrota del proyecto comunista en el largo siglo XX y cuáles son las relaciones entre antagonismo social y constitución política de las clases dominadas en un entorno de grave crisis del capitalismo, de mutación geopolítica del contexto global y de reacción neoautoritaria de las elites occidentales? constituyen una lúcida reflexión sobre la construcción necesaria de sujetos políticos fuertes capaces de orientar su acción en términos netamente poscapitalistas y revolucionarios en este momento histórico. ¿Cómo construir en consecuencia una política radical, dotada de un fuerte impacto antisistémico, que logre poner fin a la dominación capitalista cuando la crisis es multidimensional y ecológicamente compleja y la composición técnica y política de la fuerza de trabajo ha cambiado radicalmente, oscilando entre el trabajo cognitivo de alta valencia productiva y la vigencia de modelos de explotación neofeudales de una brutalidad y extensión enormes? ¿Cómo pensar ese sujeto político en una coyuntura en la que la violencia del capital y sus elites vuelve a imponerse como un expediente cotidiano de gestión del antagonismo social, cuya virulencia se evidencia en las formas de administración de la crisis de 2008, en la gestión de los flujos migratorios y en el incremento exponencial de la desigualdad dentro de los países individualmente considerados? Si la política de la fuerza de trabajo, que ha vertebrado el siglo XX, constituye la premisa para pensar un mundo en el que la igualdad y la justicia sean fruto de la potencia de los sujetos productivos y no el resultado miserable de su explotación estructural por las relaciones capitalistas de producción, entonces las formas inéditas de cooperación social y de organización política posnacionales indican el horizonte de construcción de los nuevos sujetos políticos en el momento presente.
«La Revolución Cultural, que de revolucionario sólo tuvo el nombre, y de cultural el pretexto táctico inicial, fue una lucha por el poder que se entabló en la cúspide entre un puñado de individuos [...] Para el pueblo, el maoímo puro siggnifica la sustitución de las legítimas exigencias materiales, intelectuales y sensibles de la naturaleza humana por una mística política austera y fanática, la imposición de un estado peermanente de movilización casi militar, la destrucción implacable de todos los valores tradicionales, una desoladora existencia monótona, el establecimiento de un desierto cultural, una universal beatería, y una aridez y un aburrimiento interrumpidos solamente por explosiones periódicas de violencia y de activismo histérico».
Publicado en Francia en 1971, El traje nuevo del presidente Mao contiene una crónica de los primeros años de la «Revolución Cultural» maoísta, que desde 1966 sumió a China en un estado de guerra civil y de frenesí criminal. Pierre Ryckmans, sinólogo y estudioso de la literatura y del arte clásico chinos, adoptó el nombre de pluma de Simon Leys para garantizar su seguridad en China y protegerse de los ataques de la intelligentsia francesa que, plegada a los delirios ideológicos del maoísmo, tachó a Leys de reaccionario a sueldo de la CIA por el crimen de mostrar que el Gran Timonel estaba efectívamente desnudo.
La mano delicada del pintor que adivina más allá de lo que vemos. La mano del poeta que escribe del árbol de la vida, anunciando que no estamos separados, que somos un bosque, de diferentes texturas y colores, que se escucha sin embargo en la distancia y se sabe vivo porque la voz del otro le nombra.
Más de setenta poemas, acompañados de vibrantes ilustraciones. Federico García Lorca, Pablo Neruda, Wislawa Szymborska, Rafael Alberti, Camilo José Cela, Gioconda Belli, Fernando Pessoa, Walt Whitman y muchos más.
La selección a corrido a cargo de Ignacio Abella y cada una de las ilustraciones ) que aparecen a todo color y a toda página con cada uno de los poemas escogídos) son obra de Letícia Ruifernández.
Presentado en formato ámplio de 17x28 cm con presentación en tapa dura y a todo color.
Horacio M. Prieto representó a la CNT en el momento más importante de su historia: durante la Guerra Civil y la revolución social. La fuerza de los libertarios en la calle debía reflejarse en las instituciones, lo que llevó a la CNT y a la FAI a ministerios, consejerías o alcaldías. Así, Prieto cuestionó las referencias ideológicas del anarquismo para responder sin doctrinarismos a las urgencias de la realidad. Ya en el exilio, insistió en su estrategia política y propuso la creación de un partido. Biografía de un hombre tan rebelde como práctico, este libro de César M. Lorenzo, su hijo, reflexiona sobre los fracasos históricos de las izquierdas y plantea, convencido por las experiencias de 1936-1939, las posibilidades futuras del pensamiento y acción libertarios, del auténtico socialismoNumerosas obras han abordado la historia de aquellos militantes libertarios que apostaron por la linea clásica más pura del anarquismo, contraria a la entrada en las instituciones republicanas durante los acontecimientos del alzamiento militar-fascista de 1936. Sin embargo no son tantas las que estudian la figura de aquellos militantes libertarios, que fueron más de los que se piensa, que optaron por una linea menos integrista y mucho más posibilista, una postura no exenta de contradicciones y muy condicionada por la realidad de los hechos. Una postura discutible (como todas, por otro lado) pero que en todo caso fue igualmente meditada y defendida desde el fiel deseo del bien del proletariado.
Cuando tras la muerte de Franco se abrieron las puertas de las prisiones para dejar salir a los opositores políticos a la dictadura, nadie imaginaba lo que vendría a continuación. Ante la omisión de su causa en las medidas de amnistía, los presos comunes subieron a los tejados para reclamar la libertad y un cambio radical del sistema penal y penitenciario.Al frente del movimiento de presos sociales, la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha) firmó los manifiestos que acompañaron las huelgas de hambre, autolesiones y motines mediante los que se reivindicaron como víctimas del franquismo. La deriva cada vez más violenta de estas acciones, tanto en su desarrollo como en la respuesta gubernamental, marcó de forma indeleble los años de la Transición. Fue tal la relevancia que adquirieron las protestas y tanta la alarma social que generaron las imágenes dantescas de prisiones destrozadas y presos heridos o muertos, que el gobierno se vio empujado a emprender una reforma urgente del sistema penitenciario. Pero a pesar de su temprana aprobación, la reforma tardó bastantes años en ofrecer resultados y no todos estuvieron en la línea prevista, mientras las condiciones intramuros se degradaban a ritmo acelerado a causa de la proliferación del consumo de drogas y la masificación.A través del estudio de la conflictividad carcelaria de los años de la Transición, Cárceles en llamas explica en detalle el proceso de transformación de las prisiones franquistas hasta el sistema penitenciario vigente en nuestros días. Un recorrido atravesado por episodios oscuros y zonas de sombra sobre los que esta obra aporta luz y rigor, sin renunciar a un enfoque crítico que cuestiona el discurso hegemónico sobre el proceso que sentó los pilares del encierro contemporáneo en nuestro país.Prólogo de Daniel Pont Martín