Recopilación de textos y testimonios realizados por el colectivo de mujeres indígenas de Chiapas "Fortaleza de la Mujer Maya (FOMMA)", grupo que nace inmediatamente después del levantamiento Zapatista de Enero de 1994 y que es fundado por varias mujeres, actrices y escritoras. Textos de carga dramática que denotan la fuerza espiritual de estas mujeres, que durante una década vienen luchando de forma subversiba en contra del patriarcado y en favor de su cultura, la Maya. Todo ello en el escenario tenso de San Cristobal de las Casas (Chiapas, Mexico).\\\\\\Chiapaseko "Fortaleza de la Mujer Maya" (FOMMA) emakumezko indegenen kolektiboak sorturiko testu eta testigantzen bilduma. Emakume hauen indarra erakusten duten lerroak, hamarkada batez patriarkatuaren aurka eta kultura maiaren alde lan egin dutenak altxamendu zapatistaz geroztik.
Mientras nuestra imaginación se llena de amor –una versión romántica y falsa, transmitida por novelas, películas y anuncios–, nuestra sociedad se comporta como un amante con el corazón roto: es cínica y desprecia el amor, considerado un sentimiento estúpido, inútil o aburrido, una fantasía para adolescentes, un recurso para los que no pueden estar solos, un lujo para unos pocos. Esta contranarración es el peligroso fruto del individualismo capitalista, un sistema que, a la vez que estigmatiza la soledad y culpa a quienes la experimentan como indignos de amor, quiere que estemos cada vez más solos, divididos y en competencia unos con otros. Centrados en nosotros mismos, nos vemos robando el tiempo que podríamos utilizar para cultivar las relaciones con los demás, incluido el amor. Pero el remedio a esta crisis existe. En una época en la que las relaciones se basan en el intercambio, la utilidad, la conveniencia, la compatibilidad, dar cabida en cambio a un amor incondicional y libre, capaz de pasar del individuo a la comunidad, puede ser una de las acciones más antisistema, revolucionarias y valientes que podemos emprender para cambiar nuestra sociedad: un verdadero acto de resistencia en estos tiempos cada vez más divididos.
La evolución de nuestra sociedad tiende a la multiplicación de sistemas de control social, al mantenimiento de un constante estado de excepción, al endurecimiento del sistema penal, a la creación de un mercado laboral-cárcel, al aumento de la paranoia inducida por los mass-media...¿signos de un sistema omnipotente que lo controla todo?. El autor defiende lo contrario: la actitud desesperada de un sistema al que la sociedad se le escapa de las manos.\\\\\\Gure gizartearen eboluzioak kontrol sozialaren sistemen biderkatzea eragiten du, etengabeko salbuespene goeran izatea, sistema penalaren gogortzera... dena kontrolatzen duen sistema nonahiko baten adierazgarriak? Egileak aurkakoari eusten dio: gizartea eskuetatik ihes egiten dion sistemaren hil ala biziko saiakera da.
“La hoja áKRAta” (aka "la hoja akutre") , era el órgano de expresión y difusión del “Kolectivo de Resistencia Antiautoritaria”, más tarde “Kolectivo Revolucionario Anarquista”. El K.R.A. fue un colectivo anarquista y autónomo de Madrid que se movía por los barrios de Campamento, Paseo de Extremadura, Lucero, Batán y Aluche, integrado desde el principio de su formación en la Coordinadora de colectivos “Lucha autónoma”.
Del boletín “La hoja áKRAta salieron 19 números, sacados de octubre de 1996 a enero-febrero del 2000, empezando con una tirada de 1.500 ejemplares para terminar tirando 5.000 en su último número.
Desde la distancia entre barrios se recibía cada vez que salía a la luz con complicidad con lo que allí se exponía, y con alegría al ver que otros compañeros seguían con una labor tan importante y necesaria.
No tenían pelos en la lengua, eran anarquistas y autónomas, no debían nada a nadie. Escribían con el lenguaje de la calle: claro, sencillo, al grano y con contundencia. En estas páginas se recogen no toda, debido a su periodicidad y su número de páginas, una parte importante de los acontecimientos de esos casi cuatro años que duró su andadura, así como numerosos artículos de opinión, críticos y combativos.
Recomendamos abiertamente su lectura para conocer la época en la que transcurre su trayectoria, y sobre todo para darnos cuenta que lo que exponen sigue igual de vigente hoy, como hace más de 15 años.
El colectivo “Contrahistoria” nos sitúa en su introducción en el contexto de una época donde la calle era el eje principal de la lucha contra el estado y todas sus estructuras dominantes, en las que en los barrios de las ciudades la contrainformación y la acción directa, la reapropiación de nuestras vidas, eran armas básicas de la resistencia antiautoritaria.
Este libro es una desmitificadora crítica de los lugares comunes que sitúan a la inteligencia artificial como sujeto inevitable de nuestro futuro, y una introducción lúcida y accesible a los conflictos en torno a sus desarrollos, la legislación y la concentración de poder tecnológico.
Partiendo de la figura del ingeniero Charles Babbage, que vinculó los sistemas de control esclavistas del Imperio Británico con el desarrollo industrial, Meredith Whittaker desmonta la separación entre la esclavitud y el capitalismo industrial, y muestra los vínculos evidentes entre «la computación, la tecnología de las plantaciones y el control laboral».
La obra aborda, además, la radical insostenibilidad de los sistemas de IA en relación con su exigencia de materiales y energía, y la intrínseca dependencia de los recursos corporativos y de las prácticas empresariales, que «otorga un poder desmedido sobre nuestras vidas e instituciones a un puñado de empresas tecnológicas».
La plantación y la computadora, primera selección de textos de Whittaker publicada hasta ahora en cualquier idioma, es una herramienta básica para adentrarse en las claves críticas y políticas en torno a la inteligencia artificial.
El espectro de las plantaciones que sobrevuela la computación y los regímenes de trabajo industrial también nos habla de la necesidad de revisar las condiciones del trabajo industrial «libre», y de reconocer el controvertido proceso por el que se creó y se consolidó esta categoría concreta de «libertad». Para ello, debemos confrontar la falta de libertad negra que acecha al trabajo «libre» y volver a tejer los lazos entre la raza, el trabajo y las tecnologías computacionales.
El malentendido de la víctima expone, analiza e interroga una serie de procesos y fenómenos que dan cuenta de la deriva punitivista de la sociedad, que salta a la vista en el cambio de sentido del término “seguridad”, históricamente vinculado con el acceso al trabajo, la salud y los derechos en general. En el centro de esta mutación Tamar Pitch coloca a la “víctima”, real o potencial, buena o mala, figura que ya no remite a un abordaje estructural de las injusticias sino a la individualización y privatización del sufrimiento.
Tal es el contexto en que se invoca a la justicia penal como solución principal, sino única, a los problemas sociales y políticos. Una invocación que no sólo despolitiza y sirve como fachada para la criminalización de la pobreza, la marginalidad y lxs migrantes, sino que también se la identifica en las derivas punitivistas de ciertas agendas feministas. Esta última convergencia, que se inmiscuye en un movimiento cuyo objetivo es la liberación de la explotación y la opresión, exige una interrogación a fondo que desactive esta paradoja y reabra el pensamiento hacia otros modos de justicia.
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