Oli ha empezado a escribir un diario de sueños en el que da cuenta de las aventuras que le suceden cuando se va a dormir cada noche. hay algunos sueños que ocurren una sola vez. Y hay otros sueños que se repiten. Pero no se repiten siempre del mismo modo: lo que ocurre, más bien, es que duran varias noches, se prolongan como si fueran parte de una serie de televisión dividida en capítulos. Uno de esos sueños tiene como protagonista a Corf, un pulpo extraterrestre y un antiguo Presidente de los Estados Unidos de América - un señor muy elegante con chaqueta y corbata al que Oli ha visto muchas veces en el telediario pero de cuyo nombre no tiene ni pajolera idea -.
en compañía de Cord, Oli llegará al límite mismo de la realidad: esa frontera en la que los pulpos extraterrestres se convierten en pulpos terrestres -o viceversa-. Y es que Corf quiere conocer el mundo que hay al otro lado de los sueños: el mundo de la vigilia. Para ello, le pedirá ayuda a Oli. Y Oli tendrá que arreglárselas para lidiar con la linde que existe entre la realidad onírica y la realidad propiamente dicha.
Los libros sobre música no hablan realmente de ella. Solo evocan sus emanaciones, describen sus avatares. La música es como los dragones en los mapas antiguos: permanece oculta. Por lo tanto, escribir sobre música suele significar escribir sobre un campo sociocultural específico de un estilo, una población, una época o una historia (este es el terreno de la sociología de la música, e incluso del periodismo musical), sobre la poética de lo musical y las técnicas de su aparición (el campo de la musicología) o una mezcla de ambos, a menudo con la esperanza de comprender mejor a la humanidad a través de sus prácticas. Pero casi inevitablemente caen en una ontológica y luego buscan esencializar la realidad de la música. Así, la música, considerada como objeto de estudio y reflexión, es casi siempre una representación a priori de la música, un espacio predeterminado y delimitado. Escribir sobre música, por lo tanto, suele reducirse a moverse dentro de un espacio de fe. Se ha desarrollado toda una liturgia para la música, pero, como Dios, la música misma permanece ausente.
Tom y Chris se conocen desde la infancia. Han subido montañas juntos y se han atado a los cabos de una cuerda compartida desde la adolescencia. Se han visto crecer el uno al otro y han estado recíprocamente involucrados en el desarrollo de sus respectivas trayectorias. Sin embargo, hace dos años que la amistad y la cordada se rompieron. Todo tocó a su fin de forma abrupta. No hubo conversación final. No hubo despedida.
Tom se pone en contacto con Chris para devolverle una cuerda que aún conserva, y también para concretar una cita y clausurar de forma definitiva la relación. El punto de encuentro es un bar abarrotado; en él, tiene lugar una conversación íntima. Lo no dicho en el pasado, de pronto, encuentra su canal de expresión.
“¿Cuántas cordadas ha visto la Cabrera hacerse y deshacerse? ¿Cuántas Montserrat? ¿Cuántas, Galayos? ¿Y los Andes? ¿Y el Himalaya? ¿Cuántas cordadas ha visto hacerse y deshacerse esa zona de escalada que te queda cerca, y que no está en boca de casi nadie?
¿En cuántas cordadas te has hecho y te has deshecho? ¿En cuántas te has rehecho y vuelto a deshacer?”
Sonetos anticlericales es una selección de poemas de José Nakens escogidos de la antología que el propio autor publicó en 1916 con el título de Cien sonetos, libro que recogía versos ya aparecidos en prensa y que tenía como objetivo destinar los beneficios de su venta al pago de las abundantes multas a las que se enfrentaba el semanario El Motín en aquellos años. Son estos unos sonetos abiertamente beligerantes, en cuyos versos el poeta, armado de una ironía corrosiva, se enfrenta al poder y a las ideas y personajes más reaccionarios de aquel periodo: los carlistas, los conservadores y los clericales. Su lectura hoy, al igual que lo fue entonces, nos sigue pareciendo necesaria.
Goseak akabatuak liburuak menderakuntzaren, boterearen eta hierarkiaren izaera orokortua ulertzeko giltzarriak lantzen ditu, kontsumogaien, lanean, ondasunean eta bizitzan arreta jarrita. Gizakien eta animalien zapalkuntzen arteko intersekzioak aztertzen ditu kapitalismoaren esplotazio-dinamikaren barruan.
Ekonomia marxistaren oinarrizko ideiak hartuaz, kritika anarkista zabal bati bide eginaz eta animalien eskubideen aldeko mugimenduari begirada kritikoa uztartuz, Bob Torresek pentsamendu antikapitalista tradizionala desafiatzen du eta animalien erabilpena, industrian nahiz platerean, abolitzea defendatzen du.
Liburu honek, datozen urteetan eztabaida luze eta sakona sortzea du helburu, mugimendu antiespezistan eta ingurune antikapitalistan.
La familia, la célula de la sociedad, funciona como campo de pruebas de lo que vendrá después. Es un sistema de poder y un espacio de revolución. Un lugar de amor y reconocimiento, de traición y dolor. Los relatos de este volumen miden su peso, nuestra capacidad para vivir según el papel que nos asigna o para librarnos de él. La familia es lo primero. Qué le vamos a hacer.
Este volumen contiene once relatos, cada uno centrado en un rol u orbitando alrededor de un arquetipo familiar, desde la cuñada hasta el abuelo, pasando por la madre, la hija, el padre, la amante o los primos. Las historias son completamente independientes, cada uno de los personajes viene de un hogar y cada uno de los autores llega con su propia tradición y su propia herencia, pero entre todos forman un fresco en el que cualquiera puede verse reconocido. Juntos, funcionan como una cena de Nochebuena: la convicencia es tan conflictiva como irremediable; detrás de las costuras, de las fricciones, se esconde la verdad.
Desde la crisis de 2008, el neoliberalismo, para sostener sus modos de explotación, para contener la implosión social en cada territorio, ha necesitado de una alianza cada vez más férrea con el fascismo y con formas varias de fundamentalismo religioso. Con ello ha pretendido reordenar la re-producción social en términos capitalistas, recolocar un mandato de género en crisis y retrazar las líneas entre lo humano y lo categorizado como menos-que-humano (feminizado, racializado, naturalizado).
Frente a esta nueva ofensiva neoliberal, el feminismo transnacional ha aparecido como un actor inesperado. Ha reabierto lo que parecía clausurarse y lo ha hecho de nuevo con esa mezcla de radicalidad y masividad,de fuerza internacionalista y operatividad local, de conectividad y arraigo. Lo que se juega hoy en las disputas por los sentidos del feminismo no es la división de un movimiento que por otro lado siempre fue múltiple y poliédrico. Se juega la capacidad de incidir en el punto de sutura entre neoliberalismo y fascismo. Se juega la potencia feminista misma, en su desbordamiento.
Leopoldo María Panero pasó gran parte de su vida internado en instituciones psiquiátricas. De esa experiencia surgió una poesía dura y descarnada, pero también una reflexión enormemente crítica con el régimen psiquiátrico. Para Panero la psiquiatría era un sistema de disciplinamiento, un dispositivo de control social en manos del poder. Su pensamiento le llevará a formar parte de la corriente de la antipsiquiatría, que a partir de los años setenta se enfrentará a la sobremedicalización, la invisibilización, la contención física y el recorte de libertades de las personas en situación de sufrimiento psíquico. Con el paso del tiempo, sus reflexiones evolucionarán hacia un mayor hermetismo y sus escritos se llenarán de elementos procedentes de la magia y la mística. Para entonces, Panero se había convertido involuntariamente en el gran poeta maldito de la literatura española contemporánea, pero lo que dejaban ver sus escritos era, sobre todo, dolor.