«Silvia Federiciren Kapitalismoa eta emakumeen aurkako indarkeria liburua saiakera-bilduma bat da, eta bi zatitan banatuta dago. Lehenengo zatian, XV. eta XVIII. mendeen arteko Europako sorgin-ehizak jorratzen dira; bigarrenean, berriz, gaur egungo mundu-mailako sorgin-ehizak aztertzen dira. Bi zati horiez gain, liburuak sarrera bat du, baita ondorioak biltzen dituen atal bat ere. ?Zergatik orain?? galderari bigarren zatiko bi ataletan erantzuten dio nagusiki, zeinetan argudiatzen baitu zergatik kokatu behar den testuinguru historiko egokian gaur egun emakumeen aurkako indarkeria bizitzen ari den gorakada Mexikon, Indian eta Afrikako zenbait tokitan, hau da, azken urteotan kapitalismo globalaren presioa jasan duten herrialdeetan.» Asiye Islam, The Sociological Review
Deliveroo, Uber, Etsy, Foule Factory, etc. son todas aplicaciones y plataformas online que afirman estar cambiando la forma en que consumimos. ¿Pero qué ocurre con la forma en que trabajamos? Más que una innovación técnica, las plataformas digitales parecen ser el lugar donde se redefinen las reglas del juego en materia de empleo y trabajo. Entre la mercantilización de las actividades de ocio y el trabajo libre, el «capitalismo de plataforma» forma parte de la aparición de nuevas formas, algunas exacerbadas, de subyugación del trabajador. Lejos de los ideales de la llamada «economía del reparto», ¿no estamos asistiendo al despliegue de nuevas dinámicas del capitalismo avanzado? Basado en encuestas a conductores y repartidores, o incluso a chefs a domicilio, este libro descubre el retorno del trabajo a destajo y la ampliación del campo laboral, al tiempo que analiza las resistencias y las regulaciones de estas nuevas actividades.
Tras el “ave María purísima” con el que se inicia la confesión católica y la presente novela, y la réplica “sin pecado concebida”… Cosme sacó una pistola y disparó sobre la cabeza y el pecho de don Isidoro. Cosme se sintió satisfecho de lo que acababa de hacer.
Así abre la primera novela del prestigioso periodista de «El País», Bonifacio de la Cuadra. La muerte de un sacerdote en su confesionario y las oscuras tramas y complicidades de la pederastia eclesiástica.
Quien traiciona a un alma noble, sella su destino.
Virgina Sanders, casada con Roberto Canals, diseñador gráfico, inicia un romance con Ramiro Clon, periodista, quien en complicidad con Malena Sierra, confitera, convierten la vida de Virginia en un infierno. La venganza comienza a fraguarse. Se trata de acabar limpiamente con las vidas de esos dos recalcitrantes parásitos tóxicos…
El libro tiene una doble intención. Por un lado es un homenaje a la primera publicación del texto, de ahí lo cuidado de la edición y la reproducción de algunas de las páginas del original, en italiano pese a imprimirse en 1930 en la convulsa Argentina en pleno apogeo de la agitación obrera y anarquista. La excelente introducción de H. Ricardo Silva nos transporta, a través de la figura de Severino Di Giovanni, uno de los más celebres "anarquistas expropiadores" de Argentina y financiador de la publicación, al momento social y político que vive el movimiento obrero anarquista.Por otro lado el libro es un homenaje a la figura del destacado geografo anarquista Élisée Reclus (manteniendo el panegírico de 1905 de la publicación original) y a su compromiso libertario.Escrito cuando Reclus se encontraba cumpliendo una condena de destierro por su participación en la Comuna de París, el texto busca demostrar que la evolución y la revolución son dos conceptos totalmente relacionados, esto es, no contradictorios. Puede resultar sumamente complicado definir los límites de uno y de otro, y el simple añadido de la violencia no marca diferencia alguna entre estos términos puesto que tanto hay evoluciones violentas como revoluciones tranquilas. Lo que vendría a establecer la diferencia sería el paso, la acción, el desenvolvimiento más allá de lo establecido. Bajo esta óptica, la evolución devendría en revolución en el preciso momento en que diese ese brinco, ese salto que le colocase ante una nueva visión, una nueva situación. Y una vez agotado ese proceso, una vez que se hubiese normalizado, la revolución devendría de inmediato en evolución. Y así ese movimiento continuo, eterno, se constituye en la vida misma. Sin olvidar los procesos involutivos que Reclus denomina evoluciones negativas y que representan un retroceso, lo que en política se denominaría la contrarrevolución.
En la imponente confrontación de clases que se dio en Francia en 1870-1871 y que tuvo en París su centro de gravitación, nos encontramos en su desarrollo con todo un conjunto de enseñanzas indispensables respecto a la revolución y a la contrarrevolución. El proletariado se tuvo que enfrentar a todos y cada uno de esos elementos de la contrarrevolución que hoy siguen en pleno auge: guerra imperialista, repolarización en campos burgueses, cambios formales en el Estado (imperio por república), recambios en el gobierno, parlamentarismo “revolucionario”, nacionalismo, comunalismo…
Se comprende que organizar en fuerza material las lecciones de ese combate captando tanto las posiciones de fuerza que llevaron al proletariado a hacer temblar la dominación de la burguesía, como de las ideologías, las debilidades, y los errores que finalmente le condujeron a la derrota, es una cuestión fundamental para el triunfo de la revolución social.
El 24 de julio de 1936 partía desde Barcelona una columna armada compuesta mayoritariamente por milicianos de la CNT, la confederación sindical anarquista. A su cabeza marchaba un bien conocido «hombre de acción»: José Buenaventura Durruti. Hacía pocos días, él y muchos de los que le acompañaban habían participado en los combates callejeros que derrotaron la sublevación militar en la capital catalana. Ahora se dirigían a Zaragoza, importante baluarte cenetista en manos sublevadas cuya próxima liberación consideraban iba a suponer un avance decisivo para la guerra y la revolución en curso.
Rumbo a Zaragoza es la crónica de esta unidad. La historia de sus acciones bélicas, pero también de su organización y funcionamiento desde su creación hasta su integración en el Ejército Popular de la República. Todo ello contextualizado en el desarrollo político, militar, económico y social de la retaguardia republicana; en la evolución hasta su completa derrota del proceso revolucionario iniciado a consecuencia del levantamiento militar. Porque sus experiencias, lejos de estar caducas, constituyen todavía una valiosa fuente de lecciones para futuras revoluciones.
En un mundo donde las imágenes acaparan el interés por las palabras, nuestra identificación con el lenguaje, por lo tanto, cambia de perspectiva y, quizá también, de forma. El lenguaje como antes hemos entendido, sea por medio de palabras escritas o dichas, se ha desviado hacia otro estado de complejidad, donde resulta complicado analizar las medidas pertinentes para entender, cómo nos relacionamos actualmente. De la misma manera que cada vez más muros se erigen ante individues, el lenguaje que procesamos también reproduce una obtusa espiritualidad truncada, donde personas se entienden cada vez menos y cada vez más, nos distanciamos entre nosotres. No me parece absurdo decir que, las relaciones que construimos son cada vez más complejas, y tampoco me parece descabellado relacionar este fenómeno, con la forma en que utilizamos el lenguaje actualmente.
Es incuestionable que el lenguaje, es una herramienta vital para generar vínculos entre personas, y es incuestionable que a parte de las palabras, gestos y símbolos, yace también una serie de lenguajes que perduran en las sombras. La sombra, en cambio, no produce relaciones ni genera situaciones, sino que las oculta. Todo lo que ocurre en las sombras permanece, en teoría, camuflado por una condición abstracta que impide su visibilidad. Detrás de la música, de las ideas políticas que permean nuestras cabezas, de las actividades que generamos o del ímpetu que nos hace explorar nuevos espacios para generar nuevas maneras de hacer, siempre quitamos o le damos visibilidad a lo que nos parece más o menos importante. Este libro va un poco de eso, de conjugar la voluntad trascendente de hacer ver la intimidad de un ajetreo escondido, que muchas veces se nos pasa desapercibido porque tenemos nuestra mirada enfocada hacia otro lado.
El lenguaje, tal vez, es el misterio que nos ha sido legado a través del cual todavía es posible atisbar otros mundos que normalmente reposan escondidos por detrás del alma de una persona, si es que aún nos queda una. En las sombras, encontramos un puñado de informaciones que reanudan objetos y acciones bajo una luz ciega que nos niega la visibilidad. Para hacerse ver, es necesario que alguien nos cuente su historia; quizá así, abriremos nuestros ojos, no para decir cómo se deben hacer las cosas, sino para reconocer cómo las hacemos.
Los libros de economía anarquista que no desafían el Código Penal, tales como los dedicados a la construcción pacífica de grupos de consumo o de cooperativas de producción, no bastan. Necesitamos también manuales que nos ayuden a estar fuera de la ley, ya que ninguna revolución se hizo ni se hará dentro de ella.
Como diría Albert Mason:
«El capitalismo es ante todo un sistema económico, luego hay que poner otro sistema económico en su lugar. Y esto requiere conocimientos económicos, herramientas económicas, tácticas de lucha económicas…»
Acción directa económica es el recopilatorio de escritos que ningún economista se atrevió a firmar.