«La vida es un arma. ¿Dónde herir, sobre qué obstáculo crispar nuestros músculos, de qué cumbre colgar nuestros deseos? ¿Será mejor gastarnos de un golpe y morir la muerte ardiente de la bala aplastada contra el muro o envejecer en el camino sin término y sobrevivir a la esperanza? Las fuerzas que el destino olvidó un instante en nuestras manos son fuerzas de tempestad.»
La obra de Rafael Barrett es de una profundidad conmovedora, revolucionaria e indefinible. Impregnada de las voces que le rodean, no se le parece a ninguna. Habla libremente, habla con soltura, trazando recorridos inimaginables.
La presente antología reúne una selección de sus ensayos, cuentos, conferencias y artículos. Escritos que, aun a la distancia, continúan encontrándonos en la crítica y rechazo de los males de este mundo.
En el libro que tienes en tus manos, Toni Álvaro focaliza su mirada en las vidas y luchas de un número igual de mujeres y hombres rebeldes y en una serie de protestas. A través de una cadena de vidas y luchas separadas en el tiempo y en el espacio geográfico, se ve un hilo conductor: el sacrificio de las personas anónimas que constituyen las comunidades de lucha a través de los espacios de rebeldía mundial. Uno de los grandes méritos del libro es la ausencia de esa nostalgia simplista sobre las personas que lucharon en épocas anteriores que tantas veces rezuma en textos acríticos y blandos. Llevamos un nuevo mundo en nuestra memoria es un libro muy humano que nos transmite éxitos, fracasos, grandezas, esperanzas y decepciones, el rango de emociones de los que quisieron crear un mundo mejor o dignificar su vida.
El libro que resume todo lo vivido por este colectivo anticomercial que ha montado durante 15 años festivales del mismo propósito no comercial y autogestionado. Zizur Nagusia (Nafarroa) es el centro neurálgico también de Sorginkale Banaketak, siendo esta la distribuidora alternativa del colectivo.
Hoy se dice que la lectura, y con ella los libros en general, está amenazada por la fluidez insensata del mundo digital. Es cierto. Pero, más que los libros en sí mismos o la lectura como tal, es la lectura inteligente y consecuente la que desde hace tiempo está amenazada por la industrialización de la cultura y por el abandono de la sociedad ante las cuestiones que verdaderamente cuentan. Sin pasión por la ética y la política, la lectura se convierte en una especie de vicio confesable y anodino.
Medio y a la vez fin, la lectura sería más bien como la respiración pausada que se funde y confunde con nuestra vida cotidiana. Una forma de dialogar con los otros y con nosotros mismos. Una manera de conservar viva la curiosidad, la sensibilidad y la inteligencia crítica.
¿Dónde están hoy los lectores que volverán a leer buscando apoyos para combatir estos tiempos de miseria?
Este libro es el presentimiento del final de una era. Edad, época, generación que se mira directamente a los ojos, plegada sobre sí misma y a punto de implosionar. Todo lo hecho queda por hacer: ironías de un destino irónico. ¿Vendrán tiempos mejores? O mejor: ¿Vendremos? Entretanto, el Pasajero le invita a mirar de frente a este intervalo, a tomar conciencia, a disfrutar del espectáculo. Siéntese un momento a leer, a pensar, siéntese y espere. Lo que aguarda es la inevitabilidad del colapso.
Con la lupa de la economía feminista en mano, en los meses de covid recorrimos y recogimos una diversidad de voces desde los territorios de Abya Yala que dialogan sobre ¿Qué futuro nos espera? ¿de qué normalidad nos hablan? ¿qué trabajos estuvieron sosteniendo la vida durante la pandemia? ¿puede la pandemia ser un punto de inflexión para pensar otra economía? ¿nos interesa recuperar aquella sociedad? Frente a la incertidumbre proponemos reproducir la vida en condiciones dignas, alegres y rebeldes.
El autor (1842-1921) es reconocido como uno de los teóricos del anarquismo. Descendiente de una familia aristocrática rusa, renunció a sus privilegios y dedicó su vida a la investigación científica y a la emancipación del género humano. Afiliado a la Asociación Internacional de los Trabajadores, conoció la cárcel y el exilio. Prolífico escritor y ameno conferenciante, su obra viene a demostrar que el anarquismo está en perfecta consonancia con el método científico. Entre sus textos encontramos estudios de geografía, sociología, crítica literaria, historia, criminología, economía, antropología, filosofía y ciencias naturales.Al final de su vida volvió a Rusia, donde tuvo serias discrepancias con el Gobierno bolchevique. Su entierro constituyó la última manifestación permitida del anarquismo en la Unión Soviética.En Ensayos anarquistas hemos agrupado todos sus folletos, que en muchos casos son transcripciones de sus conferencias, y también algunos escritos dispersos y poco conocidos. Representan el conjunto de sus ideas explicadas con lenguaje sencillo, pero sin perder la rigurosidad científica que caracterizó su vida.
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El Discurso sobre las tres guerras mundiales es un discurso pronunciado por Günter Anders (importante filósofo e intelectual polaco de origen judío.) en un acto por la paz realizado en el Palacio Ducal de Mainz (Maguncia, Alemania) el 24 de octubre de 1964. Ante el auditorio Anders arremete contra el desarrollismo, contra el conglomerado militar-industrial, contra el peligro atómico y contra el abismo al que nos asomamos debido a desbocado avance de la producción capitalista y la tecnología. El pensador también aborda la situación de La Guerra Fría en aquel momento, el difícil equilibrio entre potencias nucleares o la imposibilidad por parte del individuo de figurarse (mucho menos empatizar) con el sufrimiento que provocan armas que cuantifican sus muertos en términos tales como la "Megamuerte" ("Megadeath" en inglés), dejando obsoletas las formas tradicionales de contabilizar las bajas (por docenas, cientos, miles, ...)Nuevamente es la traducción de Elena Martínez Rubio la que rescata estos textos de Anders presentados por primera vez en lengua castellana.
Durante los últimos años del franquismo la represión contra el movimiento obrero se recrudeció exponencialmente, en un intento desesperado por parte de la dictadura de acabar con sus reivindicaciones. En este contexto, las organizaciones de la izquierda revolucionaria tuvieron un papel clave en la lucha contra el régimen, y el objetivo de estas no solo era derrocarlo, sino materializar la revolución socialista, en contraste con la política de reconciliación nacional abanderada por el PCE.
En 1970 surgió la Agrupación de Trabajadores Marxistas-Leninistas de Euskadi (ATMLE), a partir de una escisión del PCE (m-l). Aunque esta organización contó con pocos miembros durante su corta andadura, estos mantuvieron una actividad política frenética y estuvieron influenciados por la corriente política más importante de los setenta: el maoísmo. Su existencia no supuso en modo alguno una ruptura con el historial de luchas protagonizadas por la clase trabajadora vasca, sino que, en cambio, fue una continuación de su legado combativo.
En esta obra se expone cómo trabajó la ATMLE, las relaciones que mantuvo con otras organizaciones y los contactos con el exilio, hasta su posterior desarticulación llevada a cabo por la Brigada Político-Social en septiembre de 1972. A los militantes procesados se les solicitó la petición fiscal más alta de la historia del Tribunal de Orden Público, lo que generó una solidaridad que traspasó las fronteras y que también es analizada en detalle. En resumen, Maoístas en Euskadi ofrece al lector una investigación exhaustiva y rigurosa que arroja luz sobre los aspectos menos conocidos de la izquierda revolucionaria en su lucha contra la dictadura.
La locura rev(b)elada. Narrativas, experiencias y saberes encarnados se suma a la lucha por construir una salud mental colectiva que reconozca la voz de las personas afectadas por el sufrimiento psíquico. A partir de siete historias de vida, los relatos que presentamos se articulan con una propuesta pedagógica y el propósito de rescatar, desde una perspectiva crítica con el modelo biomédico, diferentes estrategias que nos permitan seguir pensando cómo auto/gestionar. «[...] Los afectos, los cuidados, la escucha, la comprensión, etc., que son las cosas que pasan, o que deberían pasar en esos dos o tres meses entre una visita al psiquiatra y la siguiente, que es la vida real y que es el día a día, lo cotidiano, que todas esas cosas estén siempre presentes y se favorezcan, se extiendan y promuevan. Porque eso, al final, es cuidado. Eso, al final, es salud mental». [del relato de Uxía]
La Trilogía del coronavirus contiene los tres artículos escritos por el Dr. Máximo Sandín durante la crisis inicial del Covid19 (en abril, mayo y julio de 2020). De forma más necesaria y apremiante que nunca, constituyen un esfuerzo didáctico para ayudarnos a comprender los graves errores en la interpretación de la naturaleza de los virus que arrastra una ciencia académica por desgracia más condicionada por conflictos de intereses económicos y de poder que guiada por la búsqueda del conocimiento y la comprensión del mundo natural.
La obra nos acerca en primer término al rol fundamental de los virus en la configuración de nuestro genoma, el desarrollo embrionario y en todo tipo de funciones y procesos biológicos, ecológicos, e incluso en la regulación del clima. En definitiva, su papel en una matriz coherente de información y comunicación orgánica que sostiene toda la vida que conocemos. Y en segundo término nos aporta información crucial acerca de los errores y consecuencias históricas de concebir a los virus como nuestros enemigos, muy especialmente sobre las aberraciones generadas por la manipulación antinatural de estos en los cultivos de células embrionarias humanas y animales que realiza la industria vacunológica; una explicación al origen de las secuencias virales híbridas interespecie, como la del llamado “Sars-Cov2”, sin duda mucho más coherente y fundamentada que la que nos ofrece la narrativa mediática.
El futuro está cegado, no nos espera nada mejor de lo que hay. Esa podría ser la conclusión, a juzgar por los mensajes políticos, culturales y mediáticos que nos llegan cada día. Pero ante otros futuros igualmente oscuros, muchos y muchas decidieron imaginar mundos mejores y trabajar por ellos. En Utopía no es una isla, Layla Martínez recupera proyectos utópicos pasados que nos devuelvan la capacidad de imaginar y que nos guíen para construir un futuro en el que merezca la pena vivir.