De la fuerza de trabajo de India, constituida por 470 millones de personas, el 93 por 100, esto es, 430 millones, trabaja en la economía informal, careciendo de toda protección legal contra los posibles abusos en el puesto de trabajo así como de toda cobertura de seguridad social contra el desempleo, los despidos improcedentes, los accidentes de trabajo o la jubilación. Esta fuerza de trabajo produce más de dos tercios del PIB del país, pero apenas recibe los frutos del considerado milagro indio. En este libro, Jan Breman explica qué significa esa situación para la gran mayoría de las poblaciones trabajadoras del Sur global y demuestra que el marco de análisis predominante presenta importantes problemas conceptuales para comprender la realidad de esta enorme masa de trabajadores y trabajadoras situada en el extremo más duro de los mercado de trabajo globales. En este sentido, Breman afirma que la dicotomía trabajo formal-informal es insostenible; que el autoempleo no es una forma de nueva empresarialidad, sino un modelo de explotación salarial sin derechos; que la dicotomía rural-urbano no tiene ningún sentido para comprender las dinámicas evolutivas de las familias campesinas sin tierra o de los trabajadores pobres que transitan la abigarrada oferta de trabajo de la economía capitalista; y que la economía informal no ofrece ninguna protección cuando la crisis golpea al conjunto de la economía.
Este libro analiza, pues, la situación y las dinámicas socioeconómicas de la abrumadora mayoría de la fuerza de trabajo asiática, esto es, mundial, en los actuales circuitos globalizados de acumulación de capital, demostrando que la informalidad y la precariedad no son estadios históricos que paulatinamente se van dejando atrás ni un estado coyuntural fruto del ciclo económico, sino una condición estructural de explotación del trabajo por el capitalismo neoliberal. Para la enorme masa de trabajadores y trabajadoras formales e informales en el Sur global, y cada vez más en los países desarrollados, ni la industrialización, ni el derecho a la ciudad, ni la promesa de un Estado del bienestar protector son una opción de futuro realista dentro del actual modelo socioeconómico capitalista. Tras más de tres décadas de políticas neoliberales globalmente aplicadas y tras la estela de la crisis sistémica de 2008, este libro invita a pensar cuál es el modelo de gestión de la fuerza de trabajo que las elites globales y europeas están aplicando y proponiendo para el futuro, y cuáles son las constricciones sistémicas del capitalismo que los trabajadores de los países desarrollados y emergentes deberán romper para construir sociedades sostenibles en términos de igualdad y justicia social.
Si alguien piensa que el anarquismo vasco fue un breve episodio enmarcado en la guerra del 36, se sorprenderá con la constante y notable presencia y actividad de las propuestas libertarias en Euskal Herria desde el nacimiento del movimiento obrero en nuestras tierras y durante más de un siglo. De la Primera Internacional a Askatasuna describe a este movimiento década a década, mostrando sus acontecimientos más relevantes y sus claves internas en su correspondiente contexto histórico. Mediante textos breves y accesibles, acompañados de una valiosa muestra documental, esta nueva historia del anarquismo vasco deja patente la importancia del activismo desarrollado por el anarquismo vasco, pero también la relevancia de las organizaciones libertarias vascas y sus figuras más representativas en los debates estratégicos que marcarían el devenir del propio movimiento libertario.
Entre las provocaciones dadaístas de la Europa de entreguerras y el pensamiento apocalíptico del aceleracionismo contemporáneo, se extiende una trama secular de movimientos de vanguardia artística, política y contracultural. En un lujo siterrráneo que lleva desde la Internacional Situacionista al gamberrismo callejero de los movimientos revolucionarios estadounidenses de los años sesenta, pasa por el punk y atraviesa los setenta italianos, conectando el autonomismo alemán y el activismo hacker, el cibereminismo y la cultura rave, el neoísmo y Luther Blisset, la magia del caos y el Chaos Computer Club.
¿Quién es la enigmática Diana Dolor Danger? Exitosa mujer de negocios, dominatriz, cerebro de una asociación clandestina de jóvenes artistas, musa de diseñadores japoneses de videojuegos, cabecilla de una lucrativa red de tráfico de drogas... Sin duda es una mujer audaz y fuera de lo común, una artista dotada de un talento y un carisma a los que nadie parece poder sustraerse y que con sus acciones, incluso desde la sombra, consigue escandalizar a la opinión pública y al establishment cultural. Arte de protesta, política, surf, asesinatos por honor, delincuencia juvenil, makineo, sadomasoquismo, narcotráfico, rock and roll, anarquismo catalán, videojuegos, estética nazi o pornografía son solo algunos de los muchos maremotos que sacuden la vida de un personaje tan fascinante y seductor como esquivo y contradictorio, del que lo único que se puede afirmar con seguridad es que hizo suya como pocas personas la máxima de exprimir la vida al máximo.
A medio camino entre el costumbrismo de Almodóvar y el humor irreverente de Tarantino, Arte Criminal es la novela más desternillante y procaz de los últimos años, un auténtico homenaje a la ficción pulp en su acepción más amplia.
«Nnu Ego se preguntaba en qué se había equivocado. La habían educado en la creencia de que los hijos la convertían a una en mujer. Había tenido hijos, nueve en total, y afortunadamente siete de ellos estaban vivos, cosa de la que no podían presumir muchas mujeres de esa época. La mayor parte de sus amigas y compañeras habían enterrado más hijos de los que conservaban vivos; su dios había sido misericordioso con ella. Pero, ¿cómo iba a saber que, cuando crecieran sus hijos, los valores de su país, de su pueblo y de su tribu cambiarían tan drásticamente, hasta el extremo de que fuera posible que una mujer con muchos hijos tuviera que afrontar una vejez en soledad y, quizás, una muerte miserable, como una mujer estéril?». En la narrativa de Buchi Emecheta y de sus contemporáneas, como la ghanesa Ama Ata Aidoo y la senegalesa Ken Bugul, la experiencia de la maternidad y la exploración de la figura de la madre se convierten en un aspecto central que permite reconocer el papel fundamental de las mujeres en la transformación histórica de las sociedades africanas desde la colonización hasta la actualidad.
El blues de la invisibilidad se publicó por primera vez en 1990 y fue un antes y un después en la historia del feminismo negro. En esta compilación se analiza la experiencia de los negros en los EE. UU. partiendo de Harlem, las voces negras sistemáticamente silenciadas en la política, los medios de comunicación y la cultura. Se repasa el legado de figuras como Zora Neale Hurston, Toni Cade Bambara, Toni Morrison o Alice Walker. Wallace genera un prisma donde se muestran las tensiones entre raza, género y sociedad en un ensayo que combina el manejo virtuoso de lo literario y el rigor académico. Este es un libro sobre los retos de las culturas subyugadas y es, ya, un clásico del feminismo negro y la crítica cultural
Fin del trabajo, desempleo masivo, devastación psíquica, desastres ecológicos, revueltas sociales: losdías de esta sociedad parecen estar contados, en muchas partes del mundo ya nada funciona en absoluto.Al rastrear las raíces de esta crisis, que bien podría ser la última, Robert Kurz señala los impasses tantode la izquierda como del marxismo tradicional, que pretenden ofrecer una alternativa al sistema económico dominante. Ambos enfoques enfatizaron la oposición entre trabajo y capital, pusieron en el centro a una clase obrera productora de riqueza que solo tendría que ser redistribuida de forma más equitativa.Kurz, por su parte, plantea una tesis provocadora: el trabajo no es otra cosa que la sustancia del capital,y esa supuesta riqueza es inmanente al mismo. Por lo tanto, no cuestionar el trabajo es abstenerse de cuestionar la organización de la producción, sus métodos técnicos, sus consecuencias sociales ymedioambientales. También significa olvidar que las luchas populares nunca han sido tan fuertes comocuando han rechazado la condición de clase trabajadora. Al no criticar el trabajo, la izquierda y el marxismo tradicional han adoptado finalmente el punto de vista del capital. A partir de ciertas intuiciones deMarx, Robert Kurz propone, en cambio, una teoría crítica radical de la sociedad actual que no se detieneen la superficie, sino que la asalta en su núcleo sustancial.
Es evidente el uso instrumental que los partidos de extrema derecha y las nuevas formas de nacionalismo hacen de los derechos de las mujeres para agitar sus políticas antinmigración, pero ¿por qué algunas feministas y la propaganda neoliberal presentan a los hombres musulmanes (y no occidentales) como enemigos peligrosos, mientras que las mujeres musulmanas (y no occidentales) son presentadas como víctimas a salvar e integrar? En este libro, Sara Farris analiza en profundidad la convergencia imperfecta de lo que llama «feminacionalismo» («nacionalismo feminista») a partir de la teoría poscolonial y feminista, de la economía política y de su propio trabajo de campo en Francia, Italia y Holanda. Demuestra que la actualización del archivo colonial (relativo a la «sexualización del racismo» y la «racialización del sexismo») se debe al papel fundamental e imprescindible que realizan las mujeres migrantes en el campo de la reproducción social (los cuidados y el trabajo doméstico), mercantilizado por el neoliberalismo y privatizado por la retirada del Estado del bienestar.Los discursos nacionalistas y los neoliberales se dirigen entonces no a abominar de estas mujeres, como hacen con sus pares masculinos, cuanto a presionarlas para que se integren, «modernicen» y, sencillamente, se pongan a trabajar. Más paradójico es el papel de las feministas que también creen liberarlas del yugo de sus «culturas patriarcales» animándolas a aceptar, por medio de las leyes de inmigración y del workfare, trabajos mal pagados y poco reconocidos. Farris propone, de este modo, un complejo y completo análisis del papel que juega la construcción del Otro, sea como enemigo o como víctima, en el largo momento neoconservador y neoliberal de nuestras sociedades.
Sara R. Farris es profesora de Ciencias Políticas y Sociología en la Goldsmiths University of London. Su campo de investigación se centra en las construcciones teóricas del racismo y el nacionalismo. Además de numerosos artículos y de este libro, es autora de Max Weber's Theory of Personality (2014).
El campo de la geografía crítica ha experimentado una creativa explosión en las últimas décadas. La geografía ha pasado de ser una disciplina presuntamente neutra, dedicada a espacializar fenómenos objetivos (los climas, la población, las infraestructuras), a convertirse en un verdadero campo de batalla en la explicación de la producción de las formas de dominio y, concretamente, del capitalismo contemporáneo. En Desarrollo desigual, un clásico en su campo, Neil Smith ofrece la primera teoría completa del desarrollo geográfico desigual, entrelazando teorías del espacio y lo que llama «producción de la naturaleza» con una crítica del desarrollo capitalista. Con sus análisis pioneros, el trabajo de Smith anticipó muchos de los contornos desiguales que ahora marcan la globalización neoliberal.
Principal compañero de David Harvey (quien a su vez prologa este libro) en la reelaboración crítica de los estudios sobre el espacio, Neil Smith se ha convertido en una referencia obligada para cualquiera que esté interesado en entender las geografías contemporáneas del capitalismo. Esta tercera edición de Desarrollo desigual, traducida por primera vez al castellano, incluye un epílogo que actualiza su análisis en el marco de la reciente crisis de la globalización neoliberal.
El grupo DAS (Deutsche Anarchosyndikalisten) fue la organización que agrupó a los anarcosindicalistas alemanes exiliados del nazismo en la capital catalana. Entre sus principales tareas estuvo la de vigilar la expansión del partido nazi por estas latitudes y coordinar la incorporación de los voluntarios alemanes en el frente de Aragón, vehiculada a través de la Centuria Erich Mühsam en la Columna Ascaso.
Su trabajo más certero y desconocido fue el desmantelamiento de la red nazi que operaba en Barcelona desde el Consulado General de Alemania y que daba apoyo al ejército franquista. Sin embargo, tanto sus protagonistas como su papel capital en la lucha antifascista han sido obviados por las implicaciones que tuvieron sus acciones en el conflicto en torno al control del orden público en Cataluña.
Este perspicaz ensayo evidencia las contradicciones y ambigüedades de la Generalitat y el Comité Central de Milicias Antifascistas respecto a la Alemania hitleriana entre julio y noviembre de 1936, en una coyuntura en que las Patrullas de Control desempeñaron un papel significativo —particularmente los grupos de investigación de la CNT y la FAI— en la neutralización e intimidación de los aparatos del nazismo en Barcelona.
Su lectura ayuda a unir las piezas de aquella emigración política durante la Segunda República española y nos acerca al anarcosindicalismo internacional de entonces, cuando la resistencia antifascista no estaba de moda.
«Cuando se creía que ya se sabía (casi) todo de la Guerra Civil, resulta que en un único libro surge un cúmulo de noticias nuevas.»Walther L. Bernecker (Universidad de Erlangen-Núremberg)
Los grandes mitos cristianos perfilan una historia de los sexos. Un drama en el que la mujer separa al primer hombre de Dios; la creación de Adán se torna en catástrofe por el pecado de Eva. Sin embargo, aunque Eva aleja al hombre de Dios, María acerca a Dios al hombre. De ella nace el nuevo Adán: Jesús.En filosofía y en teología, los grandes textos fundadores elaboran el relato de una visión masculina de la historia: la mujer difiere del hombre, jamás a la inversa. Como si su punto de vista fuera el único y el universal, mientras que la mujer sigue siendo siempre el otro, el género diferente. «No hay ni macho ni hembra», escribe, sin embargo, san Pablo. ¿Tiene el cristianismo la pretensión de invertir la «fatalidad» de la condición sexuada? ¿Acaso san Pablo plantea aquí los fundamentos de un universalismo cristiano al anunciar la igualdad de los sexos? Sylviane Agacinski demuestra, por el contrario, que, como en la filosofía griega, el pensamiento cris- tiano de los primeros siglos identifica, indefectiblemente, el espíritu y el intelecto con el hombre, y la carne y el pecado con la mujer.Con esta Metafísica de los sexos, Sylviane Agacinski describe un régimen de pensamiento masculino que aún sobrevive en el imaginario contemporáneo.
Material fundamental para quien se adentre en el debate sobre cómo usamos nuestras carreteras y vías públicas.
«Sabemos mucho más acerca del aire que respiramos o de los mares que atravesamos, que acerca de la naturaleza y del significado de la maternidad». En medio del clima de activismo y publicación feminista de los años setenta del siglo XX, la cuestión de la maternidad no había sido abordada en toda su complejidad hasta la aparición de este libro. Nacemos de mujer fue publicado en 1976. En este trabajo, Adrienne Rich aunó vivencias, investigación histórica y antropológica y reflexión feminista con el propósito de radiografiar la «institución de maternidad»: la maternidad bajo el patriarcado como un conjunto de normas y controles que organizan las funciones de la familia y las labores de las «mujeres» respecto de su rol programado socialmente. Enfrentada a esta institución, la autora apostó por recuperar la palabra «maternidad» junto con la experiencia única, diversa, personal, compartida, en un análisis abierto que no deja de abordar los condicionamientos, las imposiciones y los roles. En nuestro tiempo, aún, tenemos mucho que pensar sobre cómo el capitalismo y el patriarcado usurpan las experiencias de los cuerpos gestantes; por eso, disponer de Nacemos de mujer es un excelente punto de partida.
Adrienne Richfue poeta, ante todo, pero también ensayista y académica. Nacida en 1929, en Baltimore, Maryland (EE.UU.), publica su primera colección con poco más de veinte años. En 1953 se casa con un profesor de economía con el que tiene tres hijos. Continúa escribiendo poesía mientras cría en el contexto de la Guerra Fría. Poco después de separarse de su marido, él se suicida. Todas esas experiencias se vuelcan de un modo u otro en su trabajo, ya sea poético o ensayístico, especialmente en Nacemos de mujer. A comienzos de la década de 1970, Rich se involucra en el activismo por los derechos civiles y contra la Guerra de Vietnam. Además de escribir sobre la maternidad desde el feminismo, impulsa la visibilidad lésbica, sin parar de investigar sobre el lenguaje. Falleció en marzo de 2012, dejando una prolongada carrera de escritora y algunas de las piezas más hermosas de la poesía del siglo XX en lengua inglesa.
Este es un libro anómalo, al menos desde una perspectiva feminista. Con una profundidad que exige esfuerzo, al tiempo que produce perplejidad, Fortunati nos introduce de lleno en una crítica interna a las categorías marxianas. En el centro de la discusión, se encuentra el trabajo de reproducción y cómo éste, realizado mayoritariamente por mujeres, ha sido objeto de una continua desconsideración por parte de la propia tradición marxista. A partir de estas premisas, Fortunati explora la doble figura de la mujer como obrera del hogar y secundariamente como obrera del sexo, ambas en posición subordinada y sin embargo crucial en la reproducción presente de la fuerza de trabajo masculina y futura en el marco de la familia capitalista. La acumulación de capital se muestra así como un proceso complejo que requiere para su realización no únicamente del trabajo de fábrica, sino también de una explotación completa del trabajo femenino.
Atenta a las transformaciones que se producían ya a finales de la década de 1970 y al impacto que el feminismo tuvo en la crisis de la familia patriarcal, este libro tiene a la vez la condición de arqueología del tiempo presente y de inspiración de lo que puede una crítica feminista y anticapitalista. La actual centralidad de la reproducción y de los cuidados en el análisis no debe escapar a la lectura de este texto clásico, que hasta ahora no ha estado disponible en lengua castellana.
Leopoldina Fortunatifue militante feminista y de Potere Operaio en los agitados años setenta en Italia. Se la considera uno de los principales referentes de la corriente del feminismo autónomo, al lado de Mariarosa Dalla Costa, Selma James, Silvia Federici o Maria Mies. Posteriormente profesora de Sociología en la Universidad de Udine, sus análisis se han dirigido a diseccionar las contradicciones de la sociedad de la información, así como los impactos sociales de la tecnología y de los nuevos media. El arcano de la reproducción ha sido considerado una de las obras mayores en el estudio de la reproducción social: un ambicioso trabajo de revisión de las categorías marxistas, que desde una perspectiva feminista logra, más allá de la crítica, una completa reinvención del corpus marxiano.
Una ley agraria para Bengala» es uno de los trabajos más relevantes del principal historiador de los estudios subalternos, Ranajit Guha.
Entre las décadas de 1750 y 1760, Inglaterra aseguró su dominio sobre la India. La provincia más rica, Bengala, perdió en poco tiempo su antiguo esplendor, sepultada bajo el gobierno y el monopolio de la Compañía de las Indias Orientales. En este volumen, Ranajit Guha analiza las propuestas de una nueva generación de gobernantes; presenta un minucioso estudio sobre la genealogía y las contradicciones de sus ideas y prejuicios, basados en las principales corrientes del pensamiento inglés y francés de la época.
El documento definitivo del primer colonialismo británico fue una ley agraria que otorgaba la propiedad permanente de la tierra a la nobleza local. Esta ley fue defendida desde presupuestos mercantilistas, después fisiócratas y al fin como política de empresa capitalista. Sin embargo, el pensamiento ilustrado eurocéntrico, tan caro a la aplicación de principios generales, fue incapaz de considerar las diferencias entre el feudalismo europeo y el indio, la gentry inversora y los zamindares indios, entre los derechos que la propiedad confería en un lugar y otro.
Como si de un espejo invertido se tratara, Guha nos devuelve la imagen de las principales corrientes económicas europeas. Apoyadas en su pretensión universalista, éstas sirvieron en la práctica para articular una organizacion neofeudal en Bengala, para integrar y reproducir elementos precapitalistas en un régimen colonial impuesto por el expansivo imperio británico. El emergente capitalismo industrial ya tenía un plan para la India y ésta se convirtió a lo largo del siglo XIX en una inmensa reserva agrícola.