Heatwave es un proyecto popular que permite a personas combativas de todo el mundo compartir experiencias y trazar estrategias conjuntas, preparándose para la próxima oleada de luchas destinadas a liberarse de la infernal prisión del capital. Sobre sus cenizas, se construira un mundo basado en el principio clásico: «de cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad»; un mundo donde podamos vivir con dignidad en un planeta próspero.
En este número, presentan análisis, crónicas y textos creativos procedentes de todo el mundo: desde Texas hasta Indonesia, y desde Serbia hasta Sri Lanka.
El número 3 es una edición más extensa y variada hasta la fecha. En él encontrarás exploraciones teóricas sobre el partidismo, reflexiones sobre recientes levantamientos, reseñas de libros y música, y mucho más.
“La hoja áKRAta” (aka "la hoja akutre") , era el órgano de expresión y difusión del “Kolectivo de Resistencia Antiautoritaria”, más tarde “Kolectivo Revolucionario Anarquista”. El K.R.A. fue un colectivo anarquista y autónomo de Madrid que se movía por los barrios de Campamento, Paseo de Extremadura, Lucero, Batán y Aluche, integrado desde el principio de su formación en la Coordinadora de colectivos “Lucha autónoma”.
Del boletín “La hoja áKRAta salieron 19 números, sacados de octubre de 1996 a enero-febrero del 2000, empezando con una tirada de 1.500 ejemplares para terminar tirando 5.000 en su último número.
Desde la distancia entre barrios se recibía cada vez que salía a la luz con complicidad con lo que allí se exponía, y con alegría al ver que otros compañeros seguían con una labor tan importante y necesaria.
No tenían pelos en la lengua, eran anarquistas y autónomas, no debían nada a nadie. Escribían con el lenguaje de la calle: claro, sencillo, al grano y con contundencia. En estas páginas se recogen no toda, debido a su periodicidad y su número de páginas, una parte importante de los acontecimientos de esos casi cuatro años que duró su andadura, así como numerosos artículos de opinión, críticos y combativos.
Recomendamos abiertamente su lectura para conocer la época en la que transcurre su trayectoria, y sobre todo para darnos cuenta que lo que exponen sigue igual de vigente hoy, como hace más de 15 años.
El colectivo “Contrahistoria” nos sitúa en su introducción en el contexto de una época donde la calle era el eje principal de la lucha contra el estado y todas sus estructuras dominantes, en las que en los barrios de las ciudades la contrainformación y la acción directa, la reapropiación de nuestras vidas, eran armas básicas de la resistencia antiautoritaria.
Este libro es una desmitificadora crítica de los lugares comunes que sitúan a la inteligencia artificial como sujeto inevitable de nuestro futuro, y una introducción lúcida y accesible a los conflictos en torno a sus desarrollos, la legislación y la concentración de poder tecnológico.
Partiendo de la figura del ingeniero Charles Babbage, que vinculó los sistemas de control esclavistas del Imperio Británico con el desarrollo industrial, Meredith Whittaker desmonta la separación entre la esclavitud y el capitalismo industrial, y muestra los vínculos evidentes entre «la computación, la tecnología de las plantaciones y el control laboral».
La obra aborda, además, la radical insostenibilidad de los sistemas de IA en relación con su exigencia de materiales y energía, y la intrínseca dependencia de los recursos corporativos y de las prácticas empresariales, que «otorga un poder desmedido sobre nuestras vidas e instituciones a un puñado de empresas tecnológicas».
La plantación y la computadora, primera selección de textos de Whittaker publicada hasta ahora en cualquier idioma, es una herramienta básica para adentrarse en las claves críticas y políticas en torno a la inteligencia artificial.
El espectro de las plantaciones que sobrevuela la computación y los regímenes de trabajo industrial también nos habla de la necesidad de revisar las condiciones del trabajo industrial «libre», y de reconocer el controvertido proceso por el que se creó y se consolidó esta categoría concreta de «libertad». Para ello, debemos confrontar la falta de libertad negra que acecha al trabajo «libre» y volver a tejer los lazos entre la raza, el trabajo y las tecnologías computacionales.
El malentendido de la víctima expone, analiza e interroga una serie de procesos y fenómenos que dan cuenta de la deriva punitivista de la sociedad, que salta a la vista en el cambio de sentido del término “seguridad”, históricamente vinculado con el acceso al trabajo, la salud y los derechos en general. En el centro de esta mutación Tamar Pitch coloca a la “víctima”, real o potencial, buena o mala, figura que ya no remite a un abordaje estructural de las injusticias sino a la individualización y privatización del sufrimiento.
Tal es el contexto en que se invoca a la justicia penal como solución principal, sino única, a los problemas sociales y políticos. Una invocación que no sólo despolitiza y sirve como fachada para la criminalización de la pobreza, la marginalidad y lxs migrantes, sino que también se la identifica en las derivas punitivistas de ciertas agendas feministas. Esta última convergencia, que se inmiscuye en un movimiento cuyo objetivo es la liberación de la explotación y la opresión, exige una interrogación a fondo que desactive esta paradoja y reabra el pensamiento hacia otros modos de justicia.
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La mañana del día 6 de abril de 1976 – hoy hace cincuenta años – era abatido por los disparos de la Guardia Civil Oriol Solé Sugranyes, a pocos metros de la frontera con el Estado francés, en territorio navarro de Euskal Herria, muy cerca de la libertad, al día siguiente de haber escapado de la prisión de Segovia con 28 presos más.
Para romper con este mundo en destrucción hay que romper también con la manera de ser, estar y entender la naturaleza y la posición humana en ella. Esta es la propuesta que lanza Andrea Staid en Ser naturaleza.
Con una prosa ágil y divulgativa apoyada en un pensamiento riguroso, este libro muestra que ideas como «pluralidad ecosistémica» y «relaciones multiespecie», lejos de ser ilusiones primitivistas o fábulas de ciencia ficción, son los fundamentos para la construcción de una ecología social que quiebre el binomio naturaleza/cultura.
Esa división es la que ha permitido la conversión del medioambiente en exterioridad, de los animales no humanos en objetos, y de otros humanos en salvajes/animales. Y sobre esa base se ha construido todo un orden de dominación capitalista, colonial y extractivo que es la causa fundamental del ecocidio global en curso.
Empleando como ariete la antropología y la rica experiencia de los pueblos originarios, Andrea Staid recuerda que no solo se pueden construir otros modelos de relación con el entorno y con el resto de sujetos ecosistémicos, sino que, sin duda, nos va en ello la supervivencia colectiva.
Para un habitante de la selva amazónica y para un aborigen australiano, la distinción entre lo que consideramos natural y lo que consideramos cultural no tiene ningún sentido, porque en su mundo todo es al mismo tiempo natural y cultural; el ser humano es naturaleza como lo son las plantas y los animales, estamos insertos en una trama de sujetos que se relacionan.
En los últimos años parece que se ha instalado un nuevo sentido común punitivo que explota el miedo como estrategia política. Esta política se ha infiltrado también en los movimientos de base. El nuevo sentido común punitivo está relacionado con la identificación con el Estado producida en y tras el fracaso del último ciclo político abierto en 2011.
Si una parte cada vez más amplia de la acción de los movimientos se dirige a la demanda de derechos como único horizonte político posible, otra parece reclamar soluciones punitivas para problemas como el racismo, el sexismo, la homofobia o la discriminación. Ante el racismo o la homofobia se demanda así una ampliación de los delitos de odio; ante las agresiones sexuales, un código penal «mejor»; ante cualquier problema, más Estado y paradójicamente más cárcel
Tituloa ipiñi ezazu zeuk... Como bien indica el nombre es una obra cuya interpretación queda totalmente libre a la imaginación del lector. Tenemos en este cómic una enrevesada historia, bellamente, ilustrada de mano de Txarli. Esta es una historia que nos llevará sin palabras desde nuestra tan queridas calles de Bilbao, a Ámsterdam, pasando por Donosti, etc.
“Te vas a montar un viaje sin palabras… donde tú tendrás que ponérselas en tus manos está contarte a ti mismo con tus propias palabras este alucinante viaje”
Txarli cree en la libertad de cada uno de interpretar, modelar y crear su propia historia y con su última obra se ha asegurado de no dejar a nadie indiferente. Quizás dos personas lean el mismo cómic y lleguen a conclusiones diferentes. Atrévete a adentrarte en el misterio de tu propia mente.
La edición ha corrido a cargo de DDT, en estrecha colaboración con el autor y ha sido impresa en Dortoka.
Vo Nguyen Giap, miembro de buró político del Partido de los Trabajadores de Vietnam, viceprimer ministro, ministro de Defensa Nacional y comandante en jefe del Ejército Popular de la República Democrática de Vietnam, escribió los dos textos que constituyen este libro Guerra de liberación política, estrategia, táctica y Armar a las masas revolucionarias, construir el ejército popular a partir de la experiencia del pueblo vietnamita en su lucha contra la agresión extranjera y su combate contra el imperialismo yanqui. Es una síntesis de su concepción militar, basada en la organización marxista-leninista del proletariado, núcleo del ejército popular, armazón del pueblo tanto en la insurrección armada y la guerra revolucionaria como en la defensa nacional; tanto en la guerra de liberación nacional como en la lucha para construir el socialismo.
El día 4 de octubre de 2013, Vo Nguyen Giap murió en Hanoi a los 102 años de edad. Con su muerte desaparece el último protagonista de la guerra de Vietnam y uno de los principales artífices de las mayores derrotas que nunca hayan sufrido las potencias imperialistas.
«Tuvimos que usar lo pequeño contra lo grande, armas anticuadas contra armas modernas» y «al final, es el factor humano el que determina la victoria» dijo Giap
La insurrección armada de Neuberg contiene un método de análisis de las prácticas insurreccionales que permite trascender a su limitado objeto concreto para profundizar en la praxis revolucionaria actual en la que las diversas formas de insurrección deben ser vistas como un proceso complejo, diversificado, interactivo y sistémico, como ya se sabía desde mediados del siglo XIX y ha quedado confirmado durante todo el siglo XX y lo que llevamos de XXI. Algunos de los puntos fundamentales de este método se centran en la importancia insustituible e imprescindible de la moral de lucha, de la teoría, de la estrategia, de la toma del poder de Estado, de la organización revolucionaria de vanguardia, de la política de alianzas, de la interacción sabia y oportuna de todas las formas tácticas de lucha, etc
Derechos humanos como arma de destrucción masiva nace por muchos motivos: de tipo político, de oportunidad histórica, etc. Qué duda cabe que el tema de los derechos humanos burgueses (a los que siempre se refieren como derechos humanos a secas) son de suma actualidad, de gran importancia en el momento histórico que nos ha tocado vivir. Porque a dicha afección se le dotó de una clara intención de evocar aspectos muy positivos, deseables, humanísticos y por los que hay que luchar; pero que en su realidad diaria llevan dentro de esas bonitas palabras puro veneno.
Además, hablar de esos derechos humanos tiene una íntima conexión con la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, difundida, orquestada y publicitada por los medios de comunicación escritos y visuales de los Estados capitalistas que se comenzaron a autodenominar como «democráticos» y del «mundo libre». Difundidos y embellecidos, pero sin poder olvidarse que son los derechos con los que la burguesía se ha dotado y que por ello hay que ponerle el adjetivo correspondiente, es decir, burgueses, y, por lo tanto, otra herramienta en la consecución de los objetivos de quienes los diseñaron, esto es, el control de la mayoría por una minoría.
Estos derechos humanos, que denominamos como «derechos abstractos», una vez analizado cómo se realiza su aplicación en la realidad concreta, devienen en todo lo contrario de lo que predica, esto es, en muerte y dolor, terrorismo, violencia de suma crueldad contra los pueblos del mundo.
En la segunda parte del libro hemos recalcado que la salud es una necesidad de los pueblos, es supervivencia humana y calidad de vida de las personas. No son derechos que se nos entregan de manera graciosa y desinteresada, como las monarquías y la nobleza los daban en siglos pasados, sino necesidades para un crecimiento de las personas digno y sano, derechos conquistados que deben formar parte del proceso de construcción de una sociedad nueva, libre de explotadores y saqueadores de recursos, una sociedad para todos y todas, es decir, una sociedad socialista.
Kannabisa landatzeko pausuz-pauzuzkoa, euskal herriko baserrien produktu finoena
De las rebeliones de esclavos en la Antigua Roma al Kasal Popular de Valencia, del cine revolucionario al apartheid en Sudáfrica, del Ultraísmo a la Yugoslavia de Tito, del punk en Polonia al exilio en Toulouse, del trasfondo social de los fados al Estambul actual… Y miles de historias más.
Miscelánea mantiene una relación incestuosa con la curiosidad: nace de ella y está dirigido a propagarla.
Probablemente ninguno de los escritos reunidos en este libro resuelva una sola cuestión. Pero es casi seguro que te trasladará a parajes de los que nunca antes habías oído hablar -a tantos incluso que serás incapaz de abarcarlos- y te moverá a seguir buscando más, a no conformarte con lo ya conocido.
Jose Crust (Jose J. Domenech, Valencia 1978) es poeta, anarcosindicalista, articulista, distribuidor alternativo, editor, un alma fácil de encontrar en centros sociales, okupas y ateneos, con una copa de vino en una mano y una pluma en la otra. Por ser es hasta miembro de la familia DDT. Lleva cerca de tres décadas contando y cantando historias en un sinfín de fanzines, libros, blogs y medios confederales y libertarios. Entre sus obras destacan el libro de relatos cortos "El eco y sus fluctuaciones" (autoedición 2010), así como los poemarios "Zona Espacial Norte" (Logofobia, 2016) y "Escombros de un triunfo" (Autoedición, 2018).
Como adicto a la intrahistoria y como curioso empedernido que es, Jose Crust ha investigado acerca de temáticas tan desconocidas para la mayoría como fascinantes. Esta obra compila buena parte de los variados artículos que el autor ha publicado a lo largo de los años en diferentes blogs en los que ha colaborado. Una simple ojeada a un par de estas historias enseguida delata el por qué merece la pena rescatarlas y sacarlas del anonimato. Sigue así Jose.
Coeditan y distribuyen DDT Banaketak y El Punt.
"La vejez no nos hace más sabios ni tampoco más libres. La curiosidad de la que sigue haciendo gala es, sin embargo, un buen síntoma".
Azken bi hamarkadetan Israelgo armadak ezohiko taktikak garatu ditu Palestinako hirien aurka: kaleak zeharkatu beharrean, paretak zeharkatzen dituzte, lurrak, sabaiak, egongelak, logelak, komunak. Kaleak zapaltzeari utzi diote. Hala, palestinar borrokalarien jopuntutik aldentzen dira, eta zibilen etxebizitzetan sartzen. Taktika horri alderantzizko geometria deitu zioten eta ahalegin teoriko eta estrategiko handia egin zuten Israelgo Armadan. Deleuze eta Guattari irakurri zuten, Debord eta Derridarengan inspiratu ziren. Alderantzizko geometriak bira posmoderno bat eragin du hiri-gerran eta bestelako armada handiengana ere zabaldu da:...
Tren de fuego. Falconetti Peña. Tras cumplir una larga condena por violencia armada, un antiguo miembro de una organización clandestina ya disuelta vuelve a su barrio, situado en una ciudad de provincias. La realidad que encuentra es muy distinta a la que dejó cuando entró en la cárcel. Donde antes se alzaba la fábrica, ahora se extiende una urbanización abandonada a medio construir y la crisis económica ha sumido las calles en un estado de abotargamiento generalizado. A él todo esto lo trae sin cuidado. El mundo ha seguido su curso y no tiene la más mínima intención de volver a implicarse en nada. No tardará en comprobar que su destino no pasa por ahí. El subinspector que lo capturó en Barcelona, hombre clave en los negocios turbios de su ciudad, tiene otros planes para él. El tren de fuego es el elemento iniciador que hace estallar la carga explosiva