Segunda entrega de la "trilogía incendiaria" de historias de clase obrera con el rock, en su variante más amplia, como banda sonora. De la Bahía de Pasaia al barrio de Vallekas. Del campo de concentración nazi de Mauthausen al atentado aéreo contra Franco. De Carabanchel, La Modelo y Herrera de la Mancha a La Habana, Santiago de Chile, Jerez o Cuenca. La música la ponen grupos de aquí y de allá, de antes y de ahora como Barricada, La Polla Records, Extremoduro, Negu Gorriak, Social Distortion, Los Suaves, Blur, Dixebra, La M.O.D.A., Angelic Upstarts, Body Count, Mano Negra, Piperrak, El Último Ke Zierre, La Gossa Sorda, Mafalda, Agua Bendita, Linton Kwesi Johnson, Bull Brigade, Puagh, Hachazo, L.S.M., Talco, RPG-7 y, aunque hagan reguetón, Tremenda Jauría. Pero, lejos del rock, también se asoman artistas de lo suyo como June Carter, Johnny Cash, Bertolt Brecht, Silvio Rodríguez, Víctor Jara, Diego Armando Maradona o Poli Díaz. Heroínas de las buenas como Julia Hermosilla, Neus Catalá y Joan Turner de Jara, o la heroína mala: la que arrasó nuestros barrios en los 80. Historias de cárceles y represión, pero también de amor y resistencia. Nostalgia bien dirigida para construir el futuro. Con el espíritu incendiario del programa de radio 100Fuegos, tras prender "La Mecha", toca que arda "La Hoguera"
“Por mucho que les pese a todos los pequeños filósofos, a todos los sedicentes pensadores religiosos: la existencia de dios, implica la abdicación de la razón y de la justicia del ser humano, es la negación de la libertad humana y desemboca necesariamente en una esclavitud no solo teórica, sino práctica. A no ser por lo tanto que se desee la esclavitud no podemos ni debemos hacer la menor concesión a la teología, porque en ese alfabeto místico y rigurosamente consecuente, quien comience por A ha de llegar fatalmente a Z, y quien quiera adorar a dios debe renunciar a su libertad y a su dignidad de hombre: Dios existe, por tanto el ser humano es esclavo. El ser humano es inteligente, justo, libre, por tanto dios no existe. Desafiamos a cualquiera salir de este círculo, y ahora que cada uno elija su sitio”. Federalismo, Socialismo y Antiteologismo 1867-1868 “Rechazamos resueltamente a aquellos que, al ir al pueblo, incluso animados por las intenciones más generosas, le consideran con altivez y, llevados de su estúpida soberbia, se dicen «en mí está toda la sabiduría y en el pueblo toda la necedad.» Solo pueden ser nuestros hermanos los que por el pensamiento, la voluntad, el corazón, el respeto sincero para el pueblo son sus verdaderos amigos y hermanos. Por esta razón y también porque somos los enemigos abnegados del Estado y del sistema estatal, rechazamos a todos los servidores de las leyes, todos los escribidores políticos, viejos y jóvenes, estos pálidos imitadores y aduladores de la civilización estatal occidental burguesa, aquellos que razonan gravemente sobres los intereses del pueblo, que se burlan de él en realidad, que no lo conocen ni lo quieren conocer, pero que quieren servirse de él como material pasivo de sus experiencias intelectuales. Al lado de su verborrea insoportable, pedante, en que falta el alma, otros motivos más importantes nos obligan a considerarles con repulsión: representan las ideas y orientaciones que, de triunfar y anclarse en Rusia, la matarían sin la menor duda. Un olor a cadáver se desprende de ellos”. Una imprescindible explicación 1868
«Etarra —le llamaban a Axun. Carcelero —le decían al marido de Mari Carmen.Asesina —a Luisa. Española —le insultaban a Jimena». Cuatro pinceladas para dar inicio a un texto atrevido, incómodo y transformador en su propuesta. Trabajo deinvestigación etnográfica, mirada feminista. Relatos anómalos sobre el conflicto armado vasco, en los que se enuncian violencias invisibilizadas, y donde los encuentros desestabilizan la homogeneidad y los estereotipos del enemigo, rompiendo las divisiones establecidas. Calla y olvida recoge experiencias de mujeres que quiebran el silencio, reivindican la memoria y el reconocimiento en actos de resistencia, frente al mandato del callar y olvidar.
Esta es la crónica y el pensamiento de decenas de movimientos revolucionarios ligados al cristianismo durante los últimos dos milenios. Gentes que entendían y practicaban de forma comunalista y antiautoritaria el mensaje de los evangelios y que intentaron construir y vivir un mundo mejor, pagando en muchos casos sus supuestos pecados con la tortura y la muerte. Desde los primeros cristianos insumisos a Roma y liberadores de esclavos, hasta los mas recientes anarcocristianos latinoamericanos, pasando entre otros por San Francisco y su antiespecismo, o los oneidas y su igualdad de sexos. Historias condenadas a la hoguera y al olvido por parte de las iglesias cristianas oficiales, aliadas con los distintos poderes y gobernantes a lo largo de los tiempos, pero que influenciaron en los actuales movimientos revolucionarios y fueron en algunos casos las primeras experiencias revolucionarias conocidas.
De Cristina Fernández Pereira nunca se volvió a saber, sospechamos que ni tan siquiera los suyos tienen constancia de cuál fue su destino. Confiamos en que si este relato cae en manos de alguno de sus familiares, de sus vecinos del Bierzo y Barcelona en el barrio de Sant Antoni, hayamos sabido estar a la altura de las circunstancias. Esta es nuestra contribución a un tema que nos sobrecoge: el olvido intencionado de la memoria reciente de una parte de nuestra historia que está siendo ninguneada. Al embarcarnos en esta aventura teníamos claro que la historia de una mujer de oficio portera, no iba a ser fácil de investigar. Por eso mismo nos pusimos dos premisas: ella iba a ser la protagonista, encontráramos lo que encontráramos. Sí el material investigado resultara insuficiente, construiríamos un pequeño relato desde nuestro corazón de vecinos, a nuestra vecina. Sin inventarnos historias, sin falsear su persona. Dicen que los pobres no tienen historia. Sin embargo, Cristina ha sido el hilo conductor que atraviesa una historia común en el entorno de nuestro barrio. Nos ha llevado de la mano al lado de los luchadores por la libertad, nos ha situado entre los que perdieron y nos ha sentado en el banquillo de los represaliados. Sus compañeros de infortunio en esta aciaga madrugada del 13 de mayo de 1939 en el Campo de la Bota han estado siempre presentes en nuestro pensamiento, así como todos los otros represaliados. Sospechábamos que tropezaríamos con lo que Eduardo Galeano llamó “Los Nadie”.
Habrá quien califique este libro de pesimista, pero en realidad, lo que pretendía cuando se publicó por primera vez en 2011 fue exponer el comienzo del colapso de la Civilización Industrial. Un colapso que va a llegar como consecuencia de la crisis global y multidimensional que vivimos, caracterizada por el caos sistémico, la ruina ecológica y las guerras por los recursos. El inicio del fin de la energía fósil está en el corazón de esta crisis, que acarreará una ruptura histórica total. En definitiva, hablamos de La Quiebra del Capitalismo Global: 2000-2030, como el primer paso del largo colapso de la Civilización Industrial que, seguramente durará dos o tres siglos. Para esta tercera edición se ha añadido un nuevo prólogo a cargo de Luis González Reyes, autor de, entre otros libros, En la espiral de la energía, un texto imprescindible publicado pocos años después del fallecimiento de Ramón que cumplió con el compromiso de completar el riquísimo legado político e ideológico de éste.
El nuevo prólogo esclarece y vincula los últimos sucesos acaecidos en el mundo, entre ellos, el de la pandemia, con el texto escrito por Ramón, resultando de enorme valor por desentrañar parte de lo que se pronosticaba en este libro publicado hace diez años. Un libro un tanto visionario porque pocas cosas han cambiado y muchas han ido, por desgracia, a peor, mostrando lo útil y necesario del caminó trazado por Ramón Fernández Durán que, con formidable valentía, fue capaz de dibujar, desde una realidad muy compleja que transita por terrenos complicados, la esperanza de que el ser humano alcance, algún día, la paz con el planeta.