Además, con motivo del 20 aniversario, la coordinadora y el grupo Dibujatolrato Sinparar han presentado un libro ilustrado titulado «20 años de Arroces del Mundo: recetas e historias». Editado en euskera y castellano, recoge 16 recetas de personas y grupos de diversas procedencias —Ghana, Ecuador, Bilbao, Etiopía, Honduras, Senegal o Marruecos— que, habitualmente, participan en el evento.La coordinadora ha explicado que cada receta no sólo cuentan con explicaciones concretas de sus ingredientes y modo de preparación, sino que, además, están acompañadas de historias y comentarios en los que se explica el valor de la diversidad, la situación de las personas migradas y raciliazadas y la importancia de «Arroces del Mundo». «Esta publicación es sólo una porción, muy pequeña, de esa variedad de sabores que hacen de nuestros barrios de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala, comunidades mejores, abiertas, solidarias y luchadoras»."(Laura Fontalba / Ecuador Etxea)
El colonialismo no se acabó con la descolonización. La jerarquía racial es la muestra más clara de la pervivencia de las estructuras de dominio y explotación de la colonia: la existencia de cuerpos y vidas desechables, la normalización del sufrimiento, el agotamiento físico y la muerte de aquell*s racializad*s como no blanc*s.
Las feministas descoloniales estudian cómo el complejo racismo / sexismo / etnicismo impregna todas las relaciones de dominación. Pero no se limitan al espacio-tiempo del mando europeo: la historia del mundo es la historia de las luchas que han revolucionado el orden del mundo colonial. Las experiencias internacionalistas de las fuerzas anticoloniales y los intercambios Sur-Sur han sido cruciales para difundir los sueños de liberación. Estas relecturas son esenciales para estimular la imaginación de los feminismos descoloniales.
El objetivo de las feministas descoloniales no es mejorar el sistema existente sino pelear contra todas las formas de opresión: justicia para las mujeres significa justicia para todas y todos. Y esto será imposible si los feminismos no denuncian la explotación poscolonial de l*s racializad*s como no blanc*s, tanto en la periferia como en Europa. Lo que Vergès denomina «feminismo civilizatorio» se dedica a clamar contra la opresión patriarcal sobre las musulmanas (con el velo como su máximo exponente) pero no apoya con el mismo ahínco sus revueltas en el Rif o en las huelgas de limpieza de París.
Precisamente, las feministas descoloniales han señalado la centralidad de los trabajos de limpieza y de cuidados en las actuales configuraciones del capitalismo racial y del feminismo civilizatorio. Las luchas de estas mujeres son una tarea prioritaria y deben estar en el corazón de la agenda feminista global.
FRANÇOISE VERGÈS (1952) es una politóloga y activista francesa antirracista y feminista descolonial. Su niñez en la isla de Reunión estuvo marcada por la militancia política de sus padres en la clandestinidad y su propia experiencia juvenil contra la dominación poscolonial francesa. En castellano se pueden leer sus obras Negro soy, negro me quedo. Conversaciones con Aimé Césaire y No todas las feministas son blancas (Santander, La Vorágine).
«La vida es un arma. ¿Dónde herir, sobre qué obstáculo crispar nuestros músculos, de qué cumbre colgar nuestros deseos? ¿Será mejor gastarnos de un golpe y morir la muerte ardiente de la bala aplastada contra el muro o envejecer en el camino sin término y sobrevivir a la esperanza? Las fuerzas que el destino olvidó un instante en nuestras manos son fuerzas de tempestad.»
La obra de Rafael Barrett es de una profundidad conmovedora, revolucionaria e indefinible. Impregnada de las voces que le rodean, no se le parece a ninguna. Habla libremente, habla con soltura, trazando recorridos inimaginables.
La presente antología reúne una selección de sus ensayos, cuentos, conferencias y artículos. Escritos que, aun a la distancia, continúan encontrándonos en la crítica y rechazo de los males de este mundo.
En el libro que tienes en tus manos, Toni Álvaro focaliza su mirada en las vidas y luchas de un número igual de mujeres y hombres rebeldes y en una serie de protestas. A través de una cadena de vidas y luchas separadas en el tiempo y en el espacio geográfico, se ve un hilo conductor: el sacrificio de las personas anónimas que constituyen las comunidades de lucha a través de los espacios de rebeldía mundial. Uno de los grandes méritos del libro es la ausencia de esa nostalgia simplista sobre las personas que lucharon en épocas anteriores que tantas veces rezuma en textos acríticos y blandos. Llevamos un nuevo mundo en nuestra memoria es un libro muy humano que nos transmite éxitos, fracasos, grandezas, esperanzas y decepciones, el rango de emociones de los que quisieron crear un mundo mejor o dignificar su vida.
El libro que resume todo lo vivido por este colectivo anticomercial que ha montado durante 15 años festivales del mismo propósito no comercial y autogestionado. Zizur Nagusia (Nafarroa) es el centro neurálgico también de Sorginkale Banaketak, siendo esta la distribuidora alternativa del colectivo.
Hoy se dice que la lectura, y con ella los libros en general, está amenazada por la fluidez insensata del mundo digital. Es cierto. Pero, más que los libros en sí mismos o la lectura como tal, es la lectura inteligente y consecuente la que desde hace tiempo está amenazada por la industrialización de la cultura y por el abandono de la sociedad ante las cuestiones que verdaderamente cuentan. Sin pasión por la ética y la política, la lectura se convierte en una especie de vicio confesable y anodino.
Medio y a la vez fin, la lectura sería más bien como la respiración pausada que se funde y confunde con nuestra vida cotidiana. Una forma de dialogar con los otros y con nosotros mismos. Una manera de conservar viva la curiosidad, la sensibilidad y la inteligencia crítica.
¿Dónde están hoy los lectores que volverán a leer buscando apoyos para combatir estos tiempos de miseria?
Este libro es el presentimiento del final de una era. Edad, época, generación que se mira directamente a los ojos, plegada sobre sí misma y a punto de implosionar. Todo lo hecho queda por hacer: ironías de un destino irónico. ¿Vendrán tiempos mejores? O mejor: ¿Vendremos? Entretanto, el Pasajero le invita a mirar de frente a este intervalo, a tomar conciencia, a disfrutar del espectáculo. Siéntese un momento a leer, a pensar, siéntese y espere. Lo que aguarda es la inevitabilidad del colapso.
Con la lupa de la economía feminista en mano, en los meses de covid recorrimos y recogimos una diversidad de voces desde los territorios de Abya Yala que dialogan sobre ¿Qué futuro nos espera? ¿de qué normalidad nos hablan? ¿qué trabajos estuvieron sosteniendo la vida durante la pandemia? ¿puede la pandemia ser un punto de inflexión para pensar otra economía? ¿nos interesa recuperar aquella sociedad? Frente a la incertidumbre proponemos reproducir la vida en condiciones dignas, alegres y rebeldes.
El autor (1842-1921) es reconocido como uno de los teóricos del anarquismo. Descendiente de una familia aristocrática rusa, renunció a sus privilegios y dedicó su vida a la investigación científica y a la emancipación del género humano. Afiliado a la Asociación Internacional de los Trabajadores, conoció la cárcel y el exilio. Prolífico escritor y ameno conferenciante, su obra viene a demostrar que el anarquismo está en perfecta consonancia con el método científico. Entre sus textos encontramos estudios de geografía, sociología, crítica literaria, historia, criminología, economía, antropología, filosofía y ciencias naturales.Al final de su vida volvió a Rusia, donde tuvo serias discrepancias con el Gobierno bolchevique. Su entierro constituyó la última manifestación permitida del anarquismo en la Unión Soviética.En Ensayos anarquistas hemos agrupado todos sus folletos, que en muchos casos son transcripciones de sus conferencias, y también algunos escritos dispersos y poco conocidos. Representan el conjunto de sus ideas explicadas con lenguaje sencillo, pero sin perder la rigurosidad científica que caracterizó su vida.
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