Si hoy respirar, alimentarse, abrigarse, divertirse o buscar amor está condicionado por la necesidad de la comercialización, no significa que siempre fue así o que deba seguir siéndolo.
Hoy toda relación social lleva el sello de la mercancía, ésta ha ocupado la totalidad de la vida social. Incluso los seres humanos nos vemos unos a otros como mercancías.
El capitalismo, como relación social y no sólo como concepto, es la sociedad mercantil generalizada, una sociedad en la que toda la producción es producción de mercancías: la dictadura totalitaria y generalizada de la ley del valor contra los seres humanos.
En este segundo cuaderno profundizamos y desarrollamos la cuestión de la lucha de clases y de la revolución, porque si hablamos de revolución como transformación radical de la sociedad, como supresión del capitalismo, hablamos indefectiblemente de la auto-supresión del proletariado como clase, esa inmensa mayoría de la humanidad que está impedida de vivir porque debe “ganarse la vida” de una forma u otra.
En el ámbito político y académico se ha popularizado en las últimas décadas la noción de patriarcado. Parece un concepto de uso obligado para cualquier crítica seria de la realidad que busque la transformación social. Para algunas corrientes pareciera estar fuera de toda discusión que esta sociedad es patriarcal, incluso más fuera de discusión que si es capitalista.
Uno de los grandes problemas que encontramos al abordar la cuestión del patriarcado es asumirlo como el sujeto que determinaría la sociedad. Así, el Capital dejaría de ser el sujeto de esta sociedad, el que lo subsume todo, para dar paso a otro: el patriarcado. Hay una diferencia fundamental entre considerar el patriarcado como algo exterior al Capital y considerarlo como una realidad interna del Capital. La primera comprensión nos presenta el patriarcado por un lado y el Capital por otro, o en el mejor de los casos patriarcado y Capital como dos sujetos separados que en un momento dado se vinculan.
Por el contrario, la comprensión del patriarcado como realidad interna del Capital, lo asume en tanto que incluido y dominado, es decir subsumido. El proceso histórico de esa subsunción incluye y a su vez transforma al antiguo patriarcado. Y aunque puede mantenerse dicho vocablo, debemos tener en cuenta que no estamos hablando de lo mismo. Comprendemos el hecho de que en la propia lucha se siga nombrando al sexismo de esta sociedad como «patriarcado», aunque nos parece poco preciso. Si bien emplearlo es importante para ver la continuidad histórica del sexismo en relación a sociedades de clase anteriores, de alguna manera también oculta las condiciones del sexismo en la actualidad.
Poner al trabajo doméstico, o mejor dicho el trabajo de reproducción de la fuerza de trabajo, en el lugar que corresponde significa vincular inmediatamente la opresión particular de las mujeres a su fundamento material: la reproducción capitalista. Se trata necesariamente de poner en cuestión la familia, la monogamia, la sexualidad y los cuidados, sin aislar todo esto del trabajo, el salario, el antagonismo social y el Estado. Esto nos da también una indicación para la lucha, donde la opresión y la explotación se encuentran indisolublemente vinculadas. No para hacer el trabajo doméstico más eficiente sino para asumir su condición de clase y de sexo. Para que no haya ni clases ni división sexual del trabajo. Luchar para ver más allá de las cuatro paredes de los hogares, pero también dentro de ellos.
NEURASTENIA está de vuelta con el número 4 y lo hace en forma de tochozine: 100 páginas a recorta y pega saturadas de punk, hardcore, cine gore, serie B y los desvaríos de siempre pergeñados a lo largo de estos inciertos meses epidémicos. Ya está aquí el fanzine coronavírico del verano!!! 4 pavos
Esto es un manual de lucha, de supervivencia, de resistencia, de entrenamiento, de fracasos y éxitos y de estrategia.Un manual de camaradería, de aguante, de caídas y recaídas, de trucos, de sororidad, de hermandad, de técnica y de aliento.Esto es un manual de cotidianidad, de familia, de amigxs, de examigxs, de parejas, de compañerxs y de enemigxs.Esto es un manual de vida.Manual Ninja es un texto escrito desde la experiencia. No pretende sentar cátedra ni desarrollar ninguna teoría. Es feminismo en práctica, con sus contradicciones, sus altibajos, sus errores y sus aciertos.La autora utiliza sus propias prácticas para imaginar y apostar por una actitud ninja. A través de la revisión de tres situaciones cotidianas y bien conocidas por todas, la autora va descubriendo estrategias de resistencia emocional y lucha feminista y antipatriarcal.
Hablando de Ada Martí Vall, hablamos del periodismo durante la guerra civil, de la prensa y de las mujeres libres y de las Juventudes libertarias de 1936-1937.
El motivo vivencial de Ada Martí Vall arranca en el pletórico mes de Julio de 1936, donde ella desarrolla toda su personalidad con todas sus fuerzas, energías y pasión revolucionaria, tanto física como emocionalmente, siendo consciente de que en ese momento formaba parte de la “Somos la Sal de la Tierra”, esa Sal, era sin dudar, para Las Mujeres de las Juventudes Libertarias y por extensión de la “Federación Ibérica de Conciencias Libres” la libertad podía palparse en el aire que respira trece veces por minuto, mientras no había tregua para expresar el momento con palabras, la revolución estaba en marcha y Ada Martí vivió el momento de la mejor manera que podía hacerlo, con suma Libertad.
En plena fiesta revolucionaria como despedida de un tiempo que moría y a su vez se anunciaba una “Aurora de esperanza”, la extensión de aquel ventanal que la furia del pueblo obrero había destapado y abierto un gran mirador para acercarse a la utopía que estaba al alcance de las manos, se podía tocar, era palpable y así lo vivía y Ada Martí y otros jóvenes de su tiempo también con una Aurea espectacular.
Enero de 1918. Se comienza a intuir el final de la primera guerra mundial. Los ingentes beneficios provocados por la neutralidad española no han repercutido en los salarios de los trabajadores. El jornal está congelado desde el inicio del conflicto. Las cosechas y el carbón se exportan, intermediarios y comerciantes acaparan y especulan con los productos básicos. El invierno es riguroso en Barcelona, el carbón escasea, se adultera y se frena su salida al mercado en una espiral de precios al alza, que arrastra alimentos y alquileres.
Son momentos en los que cualquier sonrisa se hiela en Barcelona y otras ciudades industriales. Los hogares obreros no consiguen asegurar la subsistencia y las mujeres deciden plantarse.
Tras hacer un seguimiento en la prensa de la época, Toni Álvaro rescata unos hechos de empoderamiento colectivo, olvidados tanto por la historiografía académica como por la militante.
El fundamento de la sociedad capitalista es la dictadura del valor en proceso y la utilidad de los objetos producidos son solo un medio, el llamado valor de uso es solo un soporte del valor de cambio, del valor valorizándose.
Pero nada en ninguna parte posee naturalmente una cualidad tal como el valor. Esta es consecuencia del modo en que la sociedad organiza su producción. El valor y la mercancía, así como el dinero o el trabajo no son datos neutrales y transhistóricos, y mucho menos naturales y eternos, se trata de categorías básicas del capitalismo.
Valorizar la vida no significa poner la vida en el centro sino, por el contrario, situarla en la balanza económica.
Contenido:▪ Presentación▪ Mercancía y valorLas aventuras de la mercancíaEl valor contra la comunidad humana▪ Acerca de los fundamentos lógicos e históricos de la sociedad capitalista▪ El trabajo abstracto y el valor como abstracción realLa crítica del valor en su dimensión cuantitativa y cualitativa▪ La ley del valor▪ Crítica a las críticas de la teoría marxiana del valorLa utilidad marginal¿qué tiene más valor, un diamante o una botella de agua?▪ La valorización del valor: el plusvalorExplotación capitalista: salario, trabajo y fuerza de trabajoLas formas de la explotación: plusvalia absoluta y relativaPlusvalor y ganancia: iguales pero diferentesCrédito e interés"Minusvalías"Productividad y estandarizaciónRenta de la tierra▪ Contradicciones capitalistasLa socialización privada de la producción capitalistaLa contradicción capital-trabajoEl proletariado como contradicciónValorización/desvalorización▪ Notas sobre el capital ficticioLos límites del capital ficticio▪ No hay política contra la dictadura del valor¡Contra el estado!
En el ámbito político y académico se ha popularizado en las últimas décadas la noción de patriarcado. Parece un concepto de uso obligado para cualquier crítica seria de la realidad que busque la transformación social. Para algunas corrientes pareciera estar fuera de toda discusión que esta sociedad es patriarcal, incluso más fuera de discusión que si es capitalista. Uno de los grandes problemas que encontramos al abordar la cuestión del patriarcado es asumirlo como el sujeto que determinaría la sociedad. Así, el Capital dejaría de ser el sujeto de esta sociedad, el que lo subsume todo, para dar paso a otro: el patriarcado. Hay una diferencia fundamental entre considerar el patriarcado como algo exterior al Capital y considerarlo como una realidad interna del Capital. La primera comprensión nos presenta el patriarcado por un lado y el Capital por otro, o en el mejor de los casos patriarcado y Capital como dos sujetos separados que en un momento dado se vinculan. Por el contrario, la comprensión del patriarcado como realidad interna del Capital, lo asume en tanto que incluido y dominado, es decir subsumido. El proceso histórico de esa subsunción incluye y a su vez transforma al antiguo patriarcado. Y aunque puede mantenerse dicho vocablo, debemos tener en cuenta que no estamos hablando de lo mismo. Comprendemos el hecho de que en la propia lucha se siga nombrando al sexismo de esta sociedad como «patriarcado», aunque nos parece poco preciso. Si bien emplearlo es importante para ver la continuidad histórica del sexismo en relación a sociedades de clase anteriores, de alguna manera también oculta las condiciones del sexismo en la actualidad. Contenido: • Presentación Nota para posibles correcciones ortográficas • ¿Patriarcado? Patriarcado y Capital ¿Interseccionalidad? Definiciones e indefinciones Esclavitud y patriarcado ¿Estado patriarcal? • Alguna vez estuvo todo al revés... • Mujeres y acumulación originaria Descenso de la población y disciplinamiento Anticoncepción y trabajo Hogar, familiar y salario La domesticación de las mujeres y la redefinición de la feminidad y la masculinidad La gran caza de brujas en Europa • Mujeres y colonización La imposición va por dentro Distintas opresiones, un mismo proceso • Mujeres y esclavitud • Post-data NOTA: disponibles números anteriores en catálogo de DDT.