Fiesta asegurada en el nuevo trabajo de la banda bilbaina. Nuevamente nos traen su inconfundible estilo bailongo y con sabor a raices negras. Soul, funky, sonidos setenteros, organos hammond, sección de vientos... como si la Motown se hubiera trasladado a la Ría de Bilbao. Han contado con varias colaboraciones, entre ellas la de Dudu Ouchén, cuya voz femenina pone letra a un tema en un disco donde como siempre dominan los temas instrumentales, aunque en alguna ocasión se arranquen con algún estribillo pegadizo y colectivo.También disponible en CD-digipack.
Ya son años los que llevan este trio dandole al punk hc macarra, y tambien unos cuantos los trabajos a sus espaldas. Puede que sea una de esas bandas mas representativas del punk ibero y por que no, de las mas respetadas tambien. Escuchar su nombre e instantaneamente pensar·»hijos de puta». Ahí dejan su legado.
Pero ellos siguen a lo suyo, 17 temas de su característico punk-hc de voces rasgadas y adentrandose un poco mas en el rock&roll. Incluyen temas 3 temas antiguos de su primer disco «esperando a la muerte»
«Realmente hemos triujnfado en la música… 35 años tomando cervezas con los mismos colegas, eso es triunfar. Lo demas son ganas de armar jaleo.»
Edita Potencial Hc
"La burbuja del rock estalló y quedaron los que viven de él, aunque no crean en él y los otros, los militantes, los que creen en él (ó no ), sin poder aspirar siquiera a malvivir de él. El resto se ha mudado a: Modernosos-radio3, a Euskadi-gazteros guapitos y correctos o al reguetón machirulo y casposo. Pero el rock resiste, viejo, cansado y en su gueto de siempre y siempre en pie. Porque el rock fue (antes de ser domesticado) y debería ser, entendemos: Un martillo de conciencias, un martillo contra el establishment, un puto martillo contra todo, como la literatura, como la poesía (Gabriel Aresti), si es que merece ese nombre. Si no llamémoslo directamente pastiche, industria ó hilo musical para sala de espera de dentistas y/o txoznas, pero no rockanroll.La banda del abuelo presenta seis cortes en euskara, con base rítmica y guitarras de martillo pilón y con guiños en las letras a: Gabriel Aresti, Joseba Sarrionandia, Antonio Belarte ó Artze-Laboa. Seis temas diferentes pero de factura única e inequívocamente abuela. “Aitaren duplexa” se ríe del aburguesamiento de esta sociedad (relectura actualizada del “Aitaren etxea” de Aresti), con sentido del humor y mucha mala leche. La denuncia de esta anestesia generalizada, sigue con el corte “Lo ta me (dana galdu arte)” (dormir hasta perderlo todo) que da la vuelta al “Jo ta ke irabazi arte” (luchar hasta vencer) esta vez desde el hard rock bien empacado. El blues “Ezin duzu maite (gauza bat eta bere kontrakua)” (no puedes amar una cosa y su contraria) es una historia de amor, con el telón de fondo de esas fábricas que odiábamos, hasta que fueron deslocalizadas y empezamos a añorarlas. “Mihura” es terca, como las minorías que nunca pueden ser exterminadas, porque el muérdago (Mihura en euskara) es la planta que nunca muere. “Mailua” nos cuenta la historia de víctimas del victimismo, en busca de victimarios y “Euri ura” es romántica, deseperada y de osamenta prieta. Han sido grabadas, mezcladas y masterizadas, a medio camino entre Madrid y Vitoria, por Jose Rosqueiro, viejo conocido del trio y que en más de una ocasión ha sonorizado los directos de la banda, de manera impecable.
Junto al disco, encontrarás seis relatos de Josu Arteaga, parte de los abuelos a las voces y al bajo y que ha visto editada por segunda vez en el Estado español y por primera vez en México, su novela “Historia universal de los hombres gato”. En esta ocasión se trata de seis relatos dispersos en varias publicaciones y juntos ahora para la ocasión. Literatura de martillo, para aderezo de un rock de martillo, en un CD-libro, que por ser libro, burla el 21% de IVA con el que el PP castiga a la música y al rock en particular. Ya se sabe que a los herederos del que tenía el culo blanco, no les gusta el rock y menos si no lame culos."
Edita Desacorde Ediciones (Vallekas) y colabora DDT.
Nuevo trabajo de esta banda incalificable que experimenta nuevas texturas sonoras disco tras disco, vete a saber lo que aún nos depararán en el futuro. Cinco años desde su anterior trabajo (y ya van cuatro álbunes) pero la espera ha merecido la pena. Ya desde la presentación, el disco te entra por los ojos, con ese juego entre el negro y el amarillo, con esa contraportada que recuerda a los afiches cinematográficos y con ese vinilo de generoso gramaje en amarillo chillón que contrasta con el label y la guarda interior, también en negro. Ya con la rodaja en el plato, los ritmos trepidantes se suceden, sin saber si la próxima nota será melodía o furia desbocada. Una especie de kaos controlado, porque aunque las composiciones pueden ser bastante locas, las notas van cayendo con una precisión mecánica. Tan densos pasajes instrumentales hacen que nos quedemos con la sensación de que este es un disco instrumental, al estilo de grupos como Toundra y similares. Sin embargo todos los temas, salvo uno, tienen letras breves cantadas con desgarro y furia. Juegos de palabras en los títulos de las canciones, mensajes severos pero en ocasiones algo difusos,... de todo esto encontrarás en este power-trío bilbaino que ha grabado este disco en analógico y en directo para que suene lo más crudo posible y lo más parecido a sus conciertos. Un estilo que puede recordar a bandas como Dut, Tooth, Loan o Killerkume. (estos dos últimos grupos muy cercanos a Meido) e incluso a Diana Lagarto en la potente base rítmica.
Banda de rock and roll salvaje y atrevido con sabor del sur de Estados Unidos. Como recién parido en Texas o Colorado, aunque en realidad la banda es andaluza y sus miembros proceden del metal extemo (miembros de Santo Rostro, Cabeza de Caballo, Xkrude...). Gran sonido, gran nivel y preciosa presentación en vinilo blanco de alto gramaje. Para amantes de Blackfoot, Black Oak Arkansas y ZZ Top.
Veintiún temas de seis sesiones de grabación distintas, todas ellas desarrolladas durante 2014, es decir, durante el primer año de vida de esta "one wolfman band". Banda formada por un sólo hombre (hombre-lobo en este caso, siempre acompañado de su máscara peluda) que toca la batería con los pies, la guitarra con las manos y canta a la vez. Sale a tocar cada luna llena con su repertorio de Trash Blues, Psychobilly y Rock and Roll. De lejano origen pero afincado en Ias Illes Ballears, Paul Chaney es el Hombre Lobo Internacional, el que sufre esta transformación porque ya desde pequeño fue mordido por el Rock and Roll clásico, el Blues y el Punk. Dicen que sus directos en noches de luna llena te hacen aullar.