Nuevo número de la revista en formato libro con diferentes artículos: La ley de extranjería, Las consecuencias del 11-S para la inmigración, artículos críticos hacia la desinformación de los medios...Aldizkariaren zenbaki berria liburu formatuan. Gaiak: "Ley de extranjería" delakoa, Irailak 11ren eragina migraketan, hedabideek egiten duten desinformazioarekiko artikulu kritikoak...
A partir de la lucha por la legalización del aborto en Argentina nos preguntamos: ¿Qué significa abortar? ¿Por qué su legalización es motivo de disputa? ¿Por qué se aprobó recientemente y no antes? ¿Por qué se tienen menos hijos? ¿Cómo se organiza la reproducción biológica al interior de la reproducción del modo de producción capitalista?
En las últimas décadas la natalidad disminuye a nivel global y el crecimiento poblacional se ralentiza. Esto ocurre a la par del aumento de la participación de las mujeres en un mercado de fuerza de trabajo cada vez más precarizado. Con la cuestión del aborto como disparador, analizamos las transformaciones de la población bajo el capitalismo e indagamos en la relación entre explotación asalariada y división de género.
En el Siglo XXII Bizkaia y Gipuzkoa tienen a sus capitales bajo el agua. Literalmente. El mar cubre las cúpulas que protegen a ambas y tanto Araba como Nafarroa han conseguido tener costa propia. También mutantes patata o espárrago y radiación para regalar. Y Kike Infame y Sr. Verde se lanzan ahora a una imaginativa locura en viñetas que recorre fiestas de cada territorio a base de acciójn
La división sexual capitalista y sus respectivas asignaciones no son cuestiones que deben superarse en el curso de la revolución, sino una fuente de dicha superación. Nos aproximamos a las nociones de sexo y género, e intentamos relacionarlas con la división sexual en esta sociedad, buscando seguir profundizando respecto de las formas en que el Capital articula e interviene sobre las diferencias. A su vez, nos proponemos una crítica de los enfoques predominantes sobre estos temas para aportar a las luchas en curso.
Si hoy respirar, alimentarse, abrigarse, divertirse o buscar amor está condicionado por la necesidad de la comercialización, no significa que siempre fue así o que deba seguir siéndolo.
Hoy toda relación social lleva el sello de la mercancía, ésta ha ocupado la totalidad de la vida social. Incluso los seres humanos nos vemos unos a otros como mercancías.
El capitalismo, como relación social y no sólo como concepto, es la sociedad mercantil generalizada, una sociedad en la que toda la producción es producción de mercancías: la dictadura totalitaria y generalizada de la ley del valor contra los seres humanos.
En este segundo cuaderno profundizamos y desarrollamos la cuestión de la lucha de clases y de la revolución, porque si hablamos de revolución como transformación radical de la sociedad, como supresión del capitalismo, hablamos indefectiblemente de la auto-supresión del proletariado como clase, esa inmensa mayoría de la humanidad que está impedida de vivir porque debe “ganarse la vida” de una forma u otra.
En el ámbito político y académico se ha popularizado en las últimas décadas la noción de patriarcado. Parece un concepto de uso obligado para cualquier crítica seria de la realidad que busque la transformación social. Para algunas corrientes pareciera estar fuera de toda discusión que esta sociedad es patriarcal, incluso más fuera de discusión que si es capitalista.
Uno de los grandes problemas que encontramos al abordar la cuestión del patriarcado es asumirlo como el sujeto que determinaría la sociedad. Así, el Capital dejaría de ser el sujeto de esta sociedad, el que lo subsume todo, para dar paso a otro: el patriarcado. Hay una diferencia fundamental entre considerar el patriarcado como algo exterior al Capital y considerarlo como una realidad interna del Capital. La primera comprensión nos presenta el patriarcado por un lado y el Capital por otro, o en el mejor de los casos patriarcado y Capital como dos sujetos separados que en un momento dado se vinculan.
Por el contrario, la comprensión del patriarcado como realidad interna del Capital, lo asume en tanto que incluido y dominado, es decir subsumido. El proceso histórico de esa subsunción incluye y a su vez transforma al antiguo patriarcado. Y aunque puede mantenerse dicho vocablo, debemos tener en cuenta que no estamos hablando de lo mismo. Comprendemos el hecho de que en la propia lucha se siga nombrando al sexismo de esta sociedad como «patriarcado», aunque nos parece poco preciso. Si bien emplearlo es importante para ver la continuidad histórica del sexismo en relación a sociedades de clase anteriores, de alguna manera también oculta las condiciones del sexismo en la actualidad.
Poner al trabajo doméstico, o mejor dicho el trabajo de reproducción de la fuerza de trabajo, en el lugar que corresponde significa vincular inmediatamente la opresión particular de las mujeres a su fundamento material: la reproducción capitalista. Se trata necesariamente de poner en cuestión la familia, la monogamia, la sexualidad y los cuidados, sin aislar todo esto del trabajo, el salario, el antagonismo social y el Estado. Esto nos da también una indicación para la lucha, donde la opresión y la explotación se encuentran indisolublemente vinculadas. No para hacer el trabajo doméstico más eficiente sino para asumir su condición de clase y de sexo. Para que no haya ni clases ni división sexual del trabajo. Luchar para ver más allá de las cuatro paredes de los hogares, pero también dentro de ellos.
El fundamento de la sociedad capitalista es la dictadura del valor en proceso y la utilidad de los objetos producidos son solo un medio, el llamado valor de uso es solo un soporte del valor de cambio, del valor valorizándose. Pero nada en ninguna parte posee naturalmente una cualidad tal como el valor. Esta es consecuencia del modo en que la sociedad organiza su producción. El valor y la mercancía, así como el dinero o el trabajo no son datos neutrales y transhistóricos, y mucho menos naturales y eternos, se trata de categorías básicas del capitalismo. Valorizar la vida no significa poner la vida en el centro sino, por el contrario, situarla en la balanza económica. Contenido: ▪ Presentación ▪ Mercancía y valor Las aventuras de la mercancía El valor contra la comunidad humana ▪ Acerca de los fundamentos lógicos e históricos de la sociedad capitalista ▪ El trabajo abstracto y el valor como abstracción real La crítica del valor en su dimensión cuantitativa y cualitativa ▪ La ley del valor ▪ Crítica a las críticas de la teoría marxiana del valor La utilidad marginal ¿qué tiene más valor, un diamante o una botella de agua? ▪ La valorización del valor: el plusvalor Explotación capitalista: salario, trabajo y fuerza de trabajo Las formas de la explotación: plusvalia absoluta y relativa Plusvalor y ganancia: iguales pero diferentes Crédito e interés "Minusvalías" Productividad y estandarización Renta de la tierra ▪ Contradicciones capitalistas La socialización privada de la producción capitalista La contradicción capital-trabajo El proletariado como contradicción Valorización/desvalorización▪ Notas sobre el capital ficticio Los límites del capital ficticio ▪ No hay política contra la dictadura del valor ¡Contra el estado! NOTA: disponibles números anteriores en catálogo de DDT.
NEURASTENIA está de vuelta con el número 4 y lo hace en forma de tochozine: 100 páginas a recorta y pega saturadas de punk, hardcore, cine gore, serie B y los desvaríos de siempre pergeñados a lo largo de estos inciertos meses epidémicos. Ya está aquí el fanzine coronavírico del verano!!! 4 pavos