Disco de alma Punk Rock. Las letras, escritas a mano y en pequeñito, hablan en contra de los gobiernos y las fuerzas del orden publico, entre otros.Punk Rock arima daukan diskoa. Eskuz eta tamaina txikan idatzirik azaltzen diren hitzek gobernuen, errepresio indarren eta beste batzuen aurka egiten dute.
Punk rápido y bailable, con temas antitaurinos, de legalización de la marihuana, contra los nazis, contra las guerras...Punk azkar eta dantzagarria, zezenketen, nazien gerren aurkako eta marihuanaren aldeko hitzekin, hainbesteren artean.
Caña bestia desde portugal con cantante femenina y letras directas.\\\\\\Kaña basatia portugaletik emakumezko ahots eta hitz zuzenekin.
\\\\\\Kronologia euskaraz eta talde armatu hauen historia politikoa gaztelaniaz biltzen dituen liburua.
La obra de Marx Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 es una serie de artículos con el título común De 1848 a 1849, escritos para la Nueva Gaceta Renana. El plan primario del trabajo Las luchas de clases en Francia incluía cuatro artículos: «La derrota de junio de 1848», «El 13 de junio de 1849», «Las consecuencias del 13 de junio en el continente» y «La situación actual en Inglaterra». Sin embargo, solo aparecieron los tres primeros artículos. Al editar la obra de Marx en 1895, Engels introdujo un cuarto capítulo cuyo título es «La abolición del sufragio universal en 1850». La intensa y rica experiencia de aquellos años fue una escuela de la que Marx y Engels sacaron lecciones teóricas, políticas y prácticas fundamentales para asentar y desarrollar el socialismo científico.
Una de las ideas centrales que recorre el libro es la de que la burguesía europea, que en la época de lucha contra el régimen feudal desempeñó un papel fundamentalmente progresista, en la medida que afianzaba su dominio económico y político iba perdiendo su faceta revolucionaria, convirtiéndose en la nueva clase opresora y adoptando posiciones abiertamente contrarrevolucionarias. Marx ya planteó esa naturaleza reaccionaria en 1848.
La derrota de las Jornadas de Junio eliminó de un plumazo las ilusiones de la clase obrera revolucionaria en los republicanos burgueses, contribuyó como ningún otro factor a que el proletariado adquiriera conciencia de sus propios intereses de clase. De ahí se desprende la necesidad de que el proletariado se organice de forma independiente, que cree su propio partido.
La cuestión del Estado adquiere actualmente una importancia singular, tanto en el aspecto teórico como en el aspecto político práctico. La opresión de las masas trabajadoras por el Estado, y en concreto de las masas trabajadoras de Euskal Herria, cobra proporciones cada vez más monstruosas. Lenin analiza la doctrina de Marx y Engels sobre el Estado, deteniéndose de manera especialmente minuciosa en los aspectos de esta doctrina olvidados o tergiversados de un modo oportunista por las corrientes revisionistas de su época. Posteriormente, analiza de forma detallada la posición del principal representante de estas tergiversaciones, Karl Kautsky, el líder más conocido de la II Internacional (1889-1914), que tan lamentable bancarrota sufrió. Es importante comprender lo que representaba y hacia donde conducía la opinión de Kautsky porque nos hará comprender esa teoría tan a la moda que defiende que el Estado se ha difuminado y que minimiza su papel en la sociedad burguesa. La comprensión de la naturaleza del Estado es fundamental para poder avanzar en la construcción del Estado vasco popular que el pueblo vasco necesita, para saber con qué nos enfrentamos y qué Estado queremos.
El Capital es un libro eminentemente político, es un libro que propone una política revolucionaria contra el capitalismo; una política en la que la lucha de liberación nacional es una parte insustituible, como lo es la lucha contra el sistema patriarco-burgués, contra el fetichismo y opio religioso, contra la destrucción de la Naturaleza, etcétera, es decir, contra el modo de producción capitalista. La burguesía, como clase social explotadora, siempre ha sabido que El Capital es una especie de «bomba teórica de profundidad» lanzada a los cimientos más raizales de su existencia, allí en donde la explotación inhumana asegura la reproducción ampliada del capitalismo.
El Capital también asusta al reformismo por dos razones: una, porque demuestra la inutilidad reaccionaria de sus ensoñaciones, de sus esperanzas en la democracia burguesa y, otra, porque el reformismo de los Estados opresores de pueblos asume la ideología nacionalista de la burguesía que oprime a esos pueblos.
En los años cincuenta del siglo pasado surgió un género musical, el rock, que desde su nacimiento se asoció a la crisis social y de valores en los países más desarrollados de Occidente, sentida de manera particular por los jóvenes. Junto con las experiencias propiciadas por el uso de las drogas y la liberación sexual, el rock mostraba, en palabras del autor, que «había vida más allá del trabajo, fuera del instituto y lejos del sofá frente al televisor».
Pero no se quedó ahí: muy pronto el rock se convertiría en la banda sonora de las rebeliones que se sucedieron durante los años sesenta contra el mundo de la mercancía. La revolución y la diversión caminaban juntas, adquiriendo la primera una dimensión lúdico-popular, y la segunda, un carácter subversivo.
Vencidas aquellas revueltas y convertido el propio rock en un producto más para el consumo de masas, desde entonces ninguna otra música «logró expresar las esperanzas universales de libertad y autorrealización como el rock de aquella época; ninguno enseñó tanto a desaprender, ni desafió tan eficazmente al orden, ni alentó tanto tiempo la protesta».
Esta 2ª edición (1ª en la colección Acefalia), revisada y ampliada a partir de la que publicaran Argelaga y Ediciones El Salmón en 2014, supone la recuperación de un pequeño gran clásico en su género. De ágil escritura, Rock para principiantes es una síntesis crítica del nacimiento del rock y su desarrollo, con la triada subcultura, música y juventud como protagonista.