La Guerra Civil española sorprendió a Georges Bernanos en Mallorca. Cuando vio el horror que las tropas vencedoras esparcían por la isla, escribió que aquella era la “imagen de lo que será el mundo mañana”. En este ensayo reflexionó sobre los totalitarismos que se cernían sobre Europa. La frase que lo resume es hoy famosa: “La ira de los imbéciles llena el mundo”.
Arraianos nos traslada a la frontera difusa entre la Galicia interior y el norte de Portugal, territorio de meigas, de la lluvia y el granito de las casonas solariegas. En diez relatos Ferrín nos sumerge en su universo particular, inquietante como la nublina que de improviso cubre a los protagonistas de estas historias. La raya es la línea invisible que separa a los habitantes de España y Portugal, tierra repleta de historias de contrabando, luchas de poder, caciquismo y sometimiento a las autoridades. El lector en castellano se merecía otra oportunidad para descubrirla.
Varias veces propuesto al Premio nobel de Literatura, ha sido galardonado con los premios de la Critica española, de la Critica en Galicia, Losada Diéguez, Otero Pedrayos y el Nacional de Literatura que otorga la Xunta de Galicia. La narrativa de Ferrín destaca por la riqueza de su lenguaje, clásico, preciso, exquisito, y por la inmensa capacidad del autorhabitantes de España y Portugal, tierra repleta de historias de contrabando, luchas de poder, caciquismo y sometimiento a las autoridades. El lector en castellano se merecía otra oportunidad para descubrirla.
Antimatrix está construido como una deambulación por un laberinto habitado por un monstruo que nadie ha visto nunca de frente, pero que aterroriza al planeta entero. Solo el pensamiento de algunos aventureros que nos precedieron en este dédalo sirve aquí de brújula, así como diversas investigaciones que por desgracia quedaron sin manual de instrucciones.
Al contrario que los saberes disciplinados y disciplinarios, aquí se reivindica la errancia. Nuestro conocimiento del mundo como experiencia vivida se construye como una progresión de sentido entre enigmas: en todo momento está presente el riesgo de perderse, y el recorrido está hecho de extravíos, callejones sin salida y vueltas atrás, pero también de súbitas iluminaciones que nos indican atajos y nos conducen al centro del mundo.
¿Cómo puede ser que ya no estemos en la vida, sino delante de ella? ¿Que se nos haya desposeído hasta tal punto de todo lenguaje y de toda forma de comunicación? ¿Que todos los rituales de regeneración hayan podido ser suprimidos?
Alèssi Dell’Umbria, que ha vivido fuera de los circuitos señalizados, recorre el mundo como un explorador perdido entre significados impenetrables. Inspirado por el pensamiento de otros que lo precedieron, se pregunta si a fin de cuentas esta civilización no se ha apagado ya, por más que continúe brillando y deslumbrándonos.
[...] En muchos mundos campesinos, era costumbre detener los relojes y cubrir los espejos en una casa en la que alguien acababa de morir... Frente a la economía política de la muerte, que nos confina y nos aísla cada día más, detener los relojes y cubrir los espejos se impone ahora como el saludable gesto a partir del cual se haría posible que nos construyamos mundos habitables.
Definido en Francia como una "bomba filosófica", este libro es una crítica radical de la artificialización de nuestras vidas escrita con una prosa bella y sutil.
A finales de los años 90, un autor desconocido publicaba el ensayo "La vida en la tierra. Reflexiones sobre el poco porvenir de estos tiempos", una potente denuncia de la vida industrial moderna, con el estilo elegante a la altura de la mejor prosa francesa. Desde su publicación, ha vendido miles de copias en Francia; su autor, que firma con el pseudónimo de Baudouin de Bodinat, rehúye la fama y no concede entrevistas ni ha aparecido en ningún acto público.
La vida en la tierra es una denuncia de la vida contemporánea high-tech, un inventario de la barbarie industrial de la sociedad en que vivimos. Bodinat nos muestra en una lengua elegante y sutil el poco porvenir que contienen los tiempos modernos.
Periferia industrial. Norte de España. Años noventa. Un grupo de amigos y un triángulo amoroso durante el último año antes de la universidad, antes de que todo cambie para siempre. Para estos primeros adolescentes nacidos en democracia, la vida entre autovías y bloques de pisos suburbiales es comer pipas en un banco del parque, aburridos mientras imaginan qué quieren ser. Mientras imaginan que se van de allí. Porque hay un mandato que debe dar sentido a todo un clan. Al fin y al cabo, nada hubiese sido posible sin sus abuelos agricultores, que emigraron a esas periferias en los sesenta, y sin sus padres, que se hicieron llamar clase media al filo de los ochenta. Pero, ¿qué sucede cuando las imágenes de uno mismo y de los otros acaban cayendo al suelo como un puñado de cáscaras? ¿Se puede tener culpa de clase? ¿De qué estaban hechos los deseos de esa España desengañada que hoy ronda los 40? Con una escritura que hibrida con maestría la ficción y el ensayo, Esther L. Calderón retrata aquella España embriagada de sueños desde un presente desencantado, crítico, pero sin queja. Pipas es una mirada original y conmovedora de las cáscaras vacías de toda una generación.
Escuchábamos —escuchamos— a Anari casi con devoción. Nos ha acompañado en muchos momentos. Con insistencia les pedíamos a nuestros seres queridos que entendían su idioma que nos la tradujeran, y pacientemente nos iban desgranando esas palabras escritas en una lengua tan poderosa como indescifrable para nosotros. Queríamos desentrañar lo que esos sonidos tensos, ásperos y armoniosos escondían. Hasta que un día nos armamos de valor y le pedimos a ella que lo hiciera. Años después, he aquí el resultado.
Hoy los lectores en castellano estamos de enhorabuena. Sabíamos que íbamos a encontrarnos con un buen libro de «canciones traducidas» y lo que Anari nos ha traído es un monumental libro de poemas inolvidables, versos que hablan de las cosas que nos importan o que nos duelen con palabras descarnadas, palabras que vehiculan imágenes tan poderosas que consiguen dibujar la fragilidad.
Demoliciones controladas será un feliz hallazgo para quien no conociera a Anari y un maravilloso regalo para quien ya haya escuchado a esta icónica cantante vasca.
Este libro —prologado por Bernardo Atxaga y organizado por Iñigo Astiz— reúne las letras en euskera y castellano de Anari, traducidas por ella misma.