Durante la larga gestación del anarcosindicalismo (idea fluctuante compuesta de sindicalismo revolucionario y anarquismo comunista), el proyecto de ruptura con el capitalismo —dicha ruptura, sin fase de transición, supondría la abolición del Estado, del trabajo asalariado y del mercado— se enfrentó a una parte del movimiento sindicalista, según el cual la clase obrera debía adaptarse al «panorama económico-industrial del mundo» antes de plantearse suceder a la burguesía.
Cabe destacar que Myrtille observa con especial detenimiento el devenir de la guerra social en Barcelona y las luchas de las mujeres.
En España, la idea de la Anarquía nunca fue monolítica, sino que se fraguó en la práctica y mediante ricas discusiones en la calle, en las fábricas, en los grupos de afinidad, en los ateneos, y a través de un trabajo editorial digno de reverencia, hasta alcanzar el intento más amplio y sólido de los últimos tiempos de construir el paraíso en la tierra.
Myrtille, gran conocedora de la revolución española de 1936 —a Del amor, la guerra y la revolución , su impresionante trabajo con otros Gimenólogos, nos remitimos—, emprende un interesantísimo recorrido, sin perder de vista el momento presente, para comprender mejor el desarrollo del pensamiento y la práctica del movimiento libertario ibérico.
Esta obra permite conocer las raíces de las ideas anarquistas, sus impulsos, su audacia, sus limitaciones y sus grandezas. Y sobre todo sus discusiones fundacionales, que aún siguen vigentes y poco o nada tienen que ver con los ensimismamientos pseudoteóricos actuales.
Es esta una novela que nos habla de la desaparición de un mundo ?y de quienes lo habitan? a través de las voces de dos de sus protagonistas. Manuela y Antonino relatan a un urbanita de visita en el pueblo los entresijos de la vida rural y campesina al tiempo que este último, escritor, les comparte a ellos su mirada sobre algunos de los episodios más relevantes de la historia de la España de los dos últimos siglos. Así, entre los tres, van dibujando el auge y ocaso de una forma de vida ?la vida campesina? que morirá junto a quienes la han protagonizado. El fin de un mundo es a un tiempo una magnífica novela y un extraordinario libro de historia.
La víspera de la proclamación de la Comuna de París, el gobierno reaccionario de Versalles hizo detener a Auguste Blanqui y rechazó la oferta de canjearlo por setenta y cuatro rehenes. Para Thiers, devolver a Blanqui suponía otorgar a la insurrección «la fuerza de todo un ejército».
Auguste Blanqui imprimió el sello de su visión política a toda una época. Lo hizo desde las alcantarillas de París y desde un buen número de prisiones, y su mensaje alcanzó -literalmente- los confines del universo. Agitador, creador de sociedades secretas, arquitecto de revueltas, fundador de periódicos, teórico del socialismo... La historia de los movimientos revolucionarios franceses es incomprensible sin su figura, que provocaba por igual el entusiasmo de sus partidarios y el terror de sus enemigos, y que creó un prototipo de revolucionario integral con el que tuvieron que medirse todos los que llegaron después.
La presente edición, que se abre con el prólogo redactado para la edición francesa por varios agentes del Partido Imaginario, que lo han revisado para esta ocasión, recoge una selección de los textos más representativos de este complejo personaje, entre los que destaca su manual de lucha insurreccional callejera titulado «Instrucciones para tomar las armas» y el que quizá sea su texto más bello e inspirado:«La eternidad por los astros».
Louis Auguste Blanqui (1805-1881) fue el mayor representante del socialismo revolucionario en Francia durante el siglo xix. Participó por primera vez en una insurrección durante los disturbios de París de 1827, y más tarde tendría un papel determinante en la revolución de 1848 y en la Comuna de 1871, aun estando preso. Su vida de insurrecto marcó el devenir del movimiento obrero francés, en el que tuvo un peso determinante. Gran conspirador, destacó por su labor en la creación de sociedades secretas, dentro de las cuales se formó una parte importante del movimiento revolucionario, y suyo es el famoso eslogan «Ni dios ni amo».
«Nuestro crimen, en realidad, consiste en tratar de comprender el mundo en el que vivimos, y en tener el descaro de hacerlo en nuestros propios términos, por nuestros propios medios y, cosa imperdonable, partiendo de nosotros mismos».[…]
«Cuando toda razón deserta del espacio público, cuando crece el absurdo, cuando la propaganda endurece su férula a fin de forzar la comunión general, hay que tomar distancia. Eso es lo que hace el conspiracionista. Partir de sus intuiciones y ponerse a investigar. Tratar de entender cómo hemos llegado aquí y cómo salir de este pequeño atolladero del tamaño de una civilización. Encontrar cómplices y hacer frente. No resignarse a la tautología de lo existente. No tener miedo ni esperanza, sino buscar con calma nuevas armas.[...]
La concepción de la vida que tienen los ingenieros de esta sociedad es tan flagrantemente chata, tan incompleta, tan equivocada que no pueden más que fracasar. Lo único que conseguirán será devastar un poco más el mundo. Por eso es de vital interés para nosotros echarlos sin esperar a que fracasen.[...]
Nuestro desacuerdo con los defensores del orden existente no es por la interpretación del mundo, sino por el mundo mismo. No queremos el patibulario mundo que están construyendo. De hecho, pueden quedarse todos los patíbulos para ellos. No es una cuestión de opinión; es una cuestión de incompatibilidad»
Fútbol, estilo y funk
El 22 de noviembre de 1978, un desconocido jugador negro del West Bromwich Albion causó la admiración de toda Europa firmando una magnífica actuación ante el Valencia de Mario Kempes. Su nombre era Laurie Cunningham, pero desde ese día sería conocido como The Black Pearl.
Hijo de inmigrantes jamaicanos, Cunningham fue el primer jugador negro en representar a Inglaterra en partido oficial. Poco después, y tras un fichaje de cifras astronómicas, se convirtió en el primer inglés en vestir la camiseta del Real Madrid. A lo largo de su carrera también pasaría por las filas del Leyton Orient, Manchester United, Olympique de Marsella, Leicester City, Wimbledon FC, Rayo Vallecano y Real Sporting de Gijón.
Este libro no sólo narra la historia de un futbolista especial, un artista en una época de fajadores; sino también la de un dandi vestido de corto, un hombre sensible apasionado por la música, el baile y la moda, que tuvo que hacer frente a todo tipo de prejuicios en un momento en que el racismo campaba a sus anchas por las gradas. Un jugador que ha trascendido lo meramente futbolístico para acabar convirtiéndose en un auténtico icono pop.
Prólogo de Carles Viñas
Seleccionada como una de las mejores biografías del año 2018 en los Sports Book Awards
Este segundo volumen de Diario rural, una pieza fundacional de la literatura sobre la naturaleza que vio la luz cuatro años antes de que H. D. Thoreau publicara Walden, comprende las entradas escritas por Fenimore Cooper durante el otoño de 1848 y el invierno de 1849, y nos regala hermosas observaciones que van desde el origen del gusto por el pastel de calabaza hasta la predilección de Santa Claus por los calcetines y las chimeneas, pasando por los hábitos de los patos joyuyos o los distintos modos en que los poetas cantan al otoño en el Viejo y el Nuevo Mundo. El cielo y los caminos, el bosque y las flores, los mamíferos, los insectos. Y como fondo, la actividad humana que, a mediados del siglo xix, en esa parte del este de Norteamérica conocida como Nueva Inglaterra, comienza a modificar la faz de la tierra y la forma de pensar de sus habitantes. En ese marco se desarrolla el Diario rural de Susan Fenimore Cooper, a quien puede considerarse como la primera escritora sobre la naturaleza.
Diario rural es a la vez una invitación a lo pequeño y a lo colectivo, una contemplación y una reflexión: el libro de una mujer que vivió en un pueblo sin progreso, que se alejó de romanticismos, idealismos y rascendentalismos, y que cultivó la lectura, la observación y la escritura para dar cuenta de lo que hoy apenas queda huella: la vida salvaje
Desde los albores de la era industrial, la mejor y casi única arma de los y las trabajadoras contra la explotación de su fuerza de trabajo ha sido la acción colectiva. Gracias a ella, a lo largo del último siglo y medio y en prácticamente toda la geografía del planeta se han repetido experiencias de ocupación de fábricas, constitución de consejos obreros y democratización de los centros de trabajo. Los colectivos que protagonizaron esas luchas no necesitaron grandes referencias previas; la ocupación de los medios de producción y su autogestión por parte de los trabajadores parece emerger como expresión genuina y directa de los intereses históricos y materiales de sus protagonistas.
A lo largo de este volumen documentaremos algunas de esas experiencias. Expondremos primero el debate teórico que las ha acompañado para sumergirnos enseguida en luchasdesarrolladas tanto en sociedades capitalistas como bajo formas de socialismo de Estado. Desde finales del siglo XIX hasta las primeras décadas del XXI recorreremos diferentes manifestaciones de un movimiento que hasta el momento apenas ha salido de las sombras. Nuestro objetivo es poner el foco sobre esos momentos de empoderamiento de los y las trabajadoras y revelar la importancia de las luchas obreras contra formas de control autocráticas o injustas impuestas, ya vengas impuestas por el capital, por empresas, por sindicatos tradicionales o incluso por partidos o burocracias estatales. Porque en última instancia, confiamos en que esas formas de lucha sirvan para alimentar el deseo de construcción de nuevas de democracia obrera.
«En todos los países importantes de Europa [...], redujeron los servicios sociales e intentaron romper la resistencia de los sindicatos mediante el ajuste salarial. Invariablemente, la moneda estaba amenazada y, con la misma regularidad, se atribuía la responsabilidad de ello a los salarios demasiado elevados y a los presupuestos desequilibrados.»
Esta descripción, aplicable a la crisis sistémica con la que se abre nuestro siglo XXI, se refiere a las décadas de 1920 y 1930, en vísperas de la expansión nazi y fascista que asolaría Europa. En este clásico de la historia antropológica, económica y política, Karl Polanyi considera la emergencia del fascismo como un momento autoritario del «capitalismo liberal para llevar a cabo una reforma de la economía de mercado, realizada al precio de la extirpación de todas las instituciones democráticas».
La gran transformación relata la paulatina expansión e imposición de la utopía del libre mercado que, desde finales del siglo XVIII, mercantilizó figuras como el trabajo -el esfuerzo de las personas-, la tierra -la naturaleza- y el dinero, hasta entonces no sometidas a la ley de la oferta y la demanda. Para Polanyi, en la sociedad de mercado, la principal misión del Estado es mercantilizar el máximo de ámbitos de la vida y la naturaleza para alimentar el mercado.
Una lectura imprescindible para entender los endiablados mecanismos del absolutismo económico que caracterizan el tiempo y el sistema en que habitamos.
Cecilia G. de Guilarte fue una militante republicana, primera mujer periodista que relató, junto a los batallones anarquistas, la defensa del frente norte en la guerra civil. Este ensayo repasa su trayectoria desde sus inicios en el periodismo y en la literatura, con tan solo 18 años, hasta su marcha al exilio en 1940. Su personal visión del mundo y su compromiso con la causa republicana y con el feminismo, marcan toda su obra, no solo en el periodo de juventud sino a lo largo de toda su obra posterior. En julio de 1940 Cecilia y su familia desembarcaron en México gracias a la ayuda del Gobierno de Lorenzo Cárdenas, aliado incondicional de la Segunda República española. Terminaba un largo viaje para ella y comenzaba una nueva etapa en su vida.
Cuando en 1979 los Clash comenzaron a pergeñar London calling, no podían imaginar que ese álbum doble devendría una de las obras absolutamente capitales de la Historia del Rock. Lo que sí sabían era que los límites del punk les quedaban estrechos, y se lanzaron a dar forma a un sonido que bebía tanto del rock clásico como del reggae, el pop, el ska o el rockabilly. Todo tenía cabida en una mezcla a la que dotaron de su vehemente propia identidad, esa que en gran medida definiría el rock de la década de los años ochenta y sería influencia para cientos de bandas de todo el planeta.
Desde la gestación, grabación, puesta en escena y desarrollo posterior, London calling. The Clash rompiendo con todo se adentra en una obra que llevó al grupo liderado por Joe Strummer y Mick Jones a la primera división del rock internacional. Lo que lograron sin renunciar al compromiso social en sus letras, muy al contrario: la crisis económica e industrial, el desempleo, las drogas o la lacra del racismo que asolaba la Inglaterra de Margaret Thatcher forjan un repertorio tan sólido que, impermeable a la erosión del tiempo, permanece vigente cinco décadas más tarde. Entre la poesía de combate y la soflama concienciada, los Clash describieron con intensa pulsión musical la realidad de su tiempo, pero que, atemporal, se ajusta a interpretar el presente.
London callling fue prácticamente un fenómeno social en el cambio de década de los setenta a los ochenta, una obra cuya huella Fernando Ballesteros reconstruye paso a paso en The Clash rompiendo con todo, relatando cada detalle, anécdota, discusiones, técnicas de composición y, sobre todo, exponiendo el desafío de unos músicos comprometidos que le dieron un vuelco al rock reafirmándose en sus convicciones artísticas sin complejos. Y sin pagar peajes comerciales. La Historia, sin duda, ha estado de su parte.
En junio de 2017, tres incendios sacudieron el mundo de manera casi simultánea. En Pedrógão Grande, Portugal, 66 personas fallecían bajo las llamas en un campo asfixiado por el calentamiento global y los eucaliptales. En la Galería Nicolini de Lima, Perú, dos trabajadores morían encerrados en condiciones de semiesclavitud, en contenedores apilados en el tejado del centro comercial. En la Torre Grenfell, en Londres, un incendio mataba a 72 personas de madrugada, mientras algunas cenaban y otras dormían.
Sin embargo, este no es un libro sobre incendios, al menos no en un sentido literal. Es un libro sobre la condición inflamable del capitalismo, un sistema cuya lógica –como la del fuego– se extiende de forma implacable, consumiendo todo a su paso y dejando tras de sí cenizas, ruina y desposesión. Cada uno de estos incendios aquí narrados sirve para reconstruir las condiciones históricas por las que la naturaleza ha sido mercantilizada, el trabajo explotado bajo el capitalismo global, y el neoliberalismo ha asaltado los espacios destinados a la reproducción social. Aquí, el fuego sirve tanto de metáfora como de fuerza material y tangible: expone la amoralidad estructural del orden capitalista, sus ciclos de destrucción social y ecológica, y su papel en la configuración de las condiciones planetarias actuales.
Frente a esta realidad, la obra relee el mito de Prometeo más allá de su habitual interpretación como metáfora de dominación y progreso. Como símbolo original de emancipación, el titán clásico permite articular una crítica del productivismo capitalista, la modernidad eurocéntrica y la tecnocracia por un lado, y reivindicar por otro las prácticas comunales, las luchas sociales y las experiencias de resistencia del Sur global. Estos aspectos constituyen los cimientos de una propuesta de alternativa radical basada en el decrecimiento ecosocialista: un proyecto de planificación democrática para una transición social y ecológica verdaderamente justa.
«Una aguda reflexión sobre las destructivas tendencias planetarias de nuestro tiempo» —John Bellamy Foster
«Una aguda reflexión sobre las destructivas tendencias planetarias de nuestro tiempo»
—John Bellamy Foster
Mikel eta Josu, Josu eta Mikel, adiskide minak, betidanikoak. Institutua amaitzen ari direla, musika-talde bat egitea buruatuko zaie. 80ko hamarkadaren erdian gaude Bilbo hegoaldeko herri industrial batean, rock radikalaren olatua hasten ari den garaian. Hertzainak, La Polla, Kortatu eta abar entzuten eta miresten dituzte kontzertuetan, eta beraiek ere euren banda sortuko dute: Hilotzak. Musika asko sartu du Goio Ramosek Zubikarai beka irabazitako bere estreinako eleberri honetan: taldea eratu, kideak topatu, abestiak sortu, kontzertuak bilatu, maketa bat grabatu... Baina rock'n'rollaz gain presente daude nobelan garaiko gertakariak, pil-pilean zegoen gizartea, droga, politika, gatazka sozialak... baita lehen amodioaren txinparta ere, uste baino gehiago kixkaliko duen sugarra.